Entrevista a Diego Navarro: Fimucité 11

Algunas de las mejores cosas suceden casi por casualidad, casi sin querer, y una de ellas tuvo lugar en el XI Festival de Fimucite.

Recién entrevistado Atli Örvarsson, y a la espera de Trevor Jones, con un vendaval que asolaba el Auditorio de lado a lado, se nos cruza Diego Navarro, con quien entablamos una conversación sobre el temporal y la recién finalizada rueda de prensa.

Entre frase y frase, cómodos y cerveza en mano él  y clara para nosotros, decidimos sentarnos y hablar sobre el festival decidiendo dejar el micro abierto, grabando nuestras palabras mientras el viento trataba de meterse en conversación; no lo logró, aunque no será porque no lo intentó (por momentos faltaba la música de Mark Mancina)

El resultado fue una charla desenfada e interesante, que desvelaba algunos entresijos de Fimucité y que ponía de manifiesto lo que debe primar en todo evento que se precie; ilusión, compromiso y solidaridad.

Diego Navarro (1972) comienza sus estudios en el Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife. Prosigue su educación con David Goldsmith del Trinity College London y con un programa del prestigioso Berklee College of Music. Compone su primera banda sonora en el año 2002, para la película de animación Puerta del tiempo.

En el año 2005 funda la Tenerife Film Orchestra & Choir, dedicada a la grabación de bandas sonoras, y en 2007 lanza el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ), del que es director artístico. También ha sido director invitado en el Festival de Cine de Cracovia. Entre sus composiciones cinematográficas destacan Óscar, Una pasión surrealista (2008), Mimesis (2011), Atrapa la bandera (2015) o Pasaje al amanecer (2016).

Navarro es miembro de la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas de España, de Musimagen, Asociación de Compositores de Música Para Audiovisual, de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y de la Sociedad de Artistas, Intérpretes o Ejecutantes de España (AIE).


 

Ésta es la undécima edición de un festival ya longevo, que ha ido creciendo en popularidad y también en el ámbito internacional. ¿Cómo de duro es mantener la propuesta año tras año?

Pues es un reto muy grande. Astronómico. Es un año entero de trabajo hasta llegar aquí, a esta rueda de prensa que hemos tenido hoy. Y piensa, además, que el festival surgió y nació justo cuando arrancó la crisis. Haber podido mantener el evento a pesar de esto, y que el nivel haya ido creciendo cada vez más, ha supuesto un reto artístico y personal absolutamente increíble.

Llegar a la undécima edición y ver como muchísima gente es capaz de coger el tren y cuatro aviones, organizar sus vacaciones anuales en torno al festival… Eso es tremendo. Impresiona mucho que esto suceda, y el apoyo que tenemos de nuestro público internacional, nacional y la gente de todas las islas que se desplaza a Tenerife. Eso ayuda mucho.

 

¿Cuál es el proceso para generar contenidos, como los conciertos Galería Nocturna de Stephen King o Espada y Brujería?

Bueno, es precioso, es una maravilla. Estamos todo el año pensando en posibilidades e ideas y es algo que forma parte del sello de este festival: innovar. Es decir, realizar un proceso de investigación del género para, incluso, resucitar partituras míticas que estaban perdidas, como es el caso de Misery o de Los chicos del maíz.

Siempre queremos aportar cosas nuevas años tras año. Esta auto-rigurosidad a nivel creativo, de querer innovar, es una marca de la casa. Lo que llamamos Proyecto FIMUCITÉ y que plasmamos en dos conciertos sinfónicos como son Espada y Brujería y Galería Nocturna de Stephen King. No se trata de un popurrí, sino de un sello editorial.

Galería Nocturna de Stephen King es uno de esos proyectos superespeciales del festival, como lo fueron Alien La Sinfonía Biomecánica, La Sinfonía de Gotham o el concierto oficial del centenario de Universal Pictures, que tuve el honor de dirigir aquí en 2012. Un proyecto que nos gustaría poder exportar, que no solamente nazca mañana en el auditorio, sino que después pueda tener una continuidad y los aficionados puedan disfrutarlo fuera.

¿Y cómo es el día a día de la organización?

Hay que organizar una labor de investigación enorme. Tengo reuniones de equipo durante el año. Entre todos hacemos un brainstorming que es clave para los conciertos, aunque al final yo tenga la última palabra y cierre el programa, como director del festival. Este año hay estrenos mundiales en ambos conciertos y, cuando llegamos a este punto, después de un año de trabajo, es un sueño hecho realidad.

En el caso de Galería Nocturna de Stephen King, fíjate cómo es de fascinante la evolución que va a tener el concierto… Empezamos con las grandes partituras, muchas de ellas no descubiertas como se merecen: El resplandor, Carrie o Misery. Y, luego, va evolucionando y terminamos con la luz, un mensaje de esperanza, como Cadena perpetua, La milla verde o Cuenta conmigo, que representan el espíritu del festival.

Otro sello del festival es el ámbito formativo. El que se prolongue de año en año, ¿facilita que se os identifique con la formación musical?

Yo quería, como compositor en activo, promover algo así aquí, en mi tierra. Ya me hubiera gustado a mí, en mis tiempos de estudiante, poder tener algo como la Film Scoring Academy. Que un señor como Richard Bellis, con un Emmy, te esté impartiendo una masterclass excepcional es una pasada. Y, además, cuando él participa en este tipo de actividades fuera tiene lista de espera y hay que pagar una matrícula muy cara. En nuestro caso, en los dos años que llevamos haciéndola, éste es el segundo, hemos podido conseguir que sea gratuito, aunque no sabemos si lo conseguiremos el tercer año.

Después, está todo el tema educativo con el Conservatorio Superior de Música de Canarias, la Joven Orquesta Sinfónica FIMUCITÉ y la Banda Sinfónica del Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife. Estamos hablando en total de más de 400 músicos. Es una barbaridad.

 

Eso se nota en la apuesta por los jóvenes. El concierto de ayer sonó profesional y la interpretación fue fantástica: Taras Bulba, El Cid...

Piensa que estos chicos han montado todo en 3 semanas y poco. Es tremendo. Ponte en mi lugar: ver todas esas sinergias, que un festival como FIMUCITÉ está cambiando cosas a nivel social, motivando a toda esta juventud, a todos estos futuros músicos profesionales… Un festival como el nuestro les ilusiona y les ofrece un foro maravilloso en el teatro más antiguo de Canarias, con una audiencia estupenda e invitados internacionales. Para mí es muy, muy emocionante.

 

¿Y cómo es estar delante de la orquesta e interpretar todos esos clásicos de la música de cine? Esta misma noche, en el concierto de Espada y Brujería, vamos a poder escuchar desde Conan, el bárbaro hasta Rey Arturo: La leyenda de Excalibur.

Además, son partituras preparadas por y para FIMUCITÉ. Poder decir que estrenamos mundialmente Excalibur es increíble. O esta última de Daniel Pemberton, Rey Arturo: La leyenda de Excalibur. O los 16 estrenos mundiales que voy a dirigir en la Gala de Clausura.

La verdad es que, cuando terminan las jornadas, me siento, me pido una cervecita y me pongo a pensar en la transcendencia de todo. En el momento prefiero no hacerlo, porque te puede dar un vahído y desmallarte directamente y caerte al suelo. Pero transcurren los días y pasa el tiempo y dices: “Dios mío, que afortunado me siento y nos sentimos de poder, al menos, intentar crear esta magia que nuestro público persigue y recibe”. Con lo cual, absolutamente bendecido, agradecido y agotado, pero muy feliz.

 

Muchísimas gracias por tu tiempo, por tus palabras y a por la duodécima edición.

Un placer y… ¡ésa es la idea! Aquí os queremos ver un año más.

Especial Agradecimiento a la organización de Fimucité por su tiempo para la entrevista, especialmente a Diego Navarro, en plena efervescencia de actividades y conciertos en aquellos días, y a Oscar Salazar por la píldora biográfica del compositor y director del Festival