Celebrando la Música de John Williams en el Royal Albert Hall

Escrito por , el 29 octubre 2018 | Publicado en Crónica

Este viernes 26 de Octubre del 2018, quizás haya presenciado el mejor concierto de mi vida, uno dedicado a la obra de John Williams, a cargo de la London Symphony Orchestra, y como se suele decir haciendo uso del tópico, en un marco incomparable que permanecía como terreno inexplorado para mí (al iqual que Londres), el mítico Royal Albert Hall.

Ver y escuchar en vivo la música del Maestro Williams, con la que has crecido desde tu infancia en los 80 y los 90, es un sueño hecho realidad, con una perfección técnica y de ejecución que probablemente pocas veces más puedas escuchar. Y como decían muchos amigos que también acudieron al evento, “era como poner el CD, tal cual”.

Solo hubo un único pero que hubiera convertido el concierto en legendario (sí, ya lo es, pero nos entendemos, ¿verdad?); la presencia del Maestro, principal reclamo del concierto para casi todos los que asistíamos al Royal Albert Hall, pero su salud se resintió al llegar a Londres en avión (podía pasar, lo sabíamos todos, pero merecía la pena correr el riesgo, y visto el resultado, lo mereció igualmente) como os habíamos anunciado.

Pero obviado lo obvio, y sabedores de que ya nada más podíamos hacer al respecto (solo lamentar el no haberlo visto dirigiendo a la orquesta, hablando al público asistente y recibiendo directamente el cariño de todos los que allí estábamos presentes), desconectamos y todos nos fundimos en una enorme nube emocional que recorrió el auditorio de un lado a otro, donde no pocas veces vi llorar al público, y que digo al público… al mismísimo Dirk Brossé durante la ejecución del temazo de Schindler’s List (la ejecución del solo de violín fue impecable).

Y este sueño hecho realidad tiene, para Edu y para mí, un culpable al que estaré eternamente agradecido… Berto Pena.

Concierto de John Williams en Londres: Génesis (Primera Fase)

Con el SI quiero, pero a lo mejor NO puedo, tratamos de comprar las entradas en vivo y en directo aquel fatídico viernes que tardaron bien poco en venderse; ni conocíamos muy bien ese tema de ser socio del Royal para tener derecho de pernada (previo pago de una cuota), ni mucho menos (inocente que es uno que nunca ha comprado entradas en el Royal Albert Hall) sabíamos que se podía entrar como en la lista de espera de la web y ponerte a la cola antes de que se pusieran a la venta las entradas (yo lo hice justo cuando se abrió la hora de venta, y me quedé como en el puesto número 1.000 y pico sin entradas).

Todo ello teniendo que trabajar en la oficina (tiempo que mis jefe no dudaron en darme para tratar de comprar las entradas). Por supuesto, como no, quedaba la reventa, pero si ya la entrada era cara de por sí, con la reventa aquello podía ser el acabóse, así que dimos por cerrado el tema. Bueno, dimos Edu y yo, porque Berto estaba muy lejos de ello, tanto que se acabó haciendo con tres entradas en reventa, para decirnos acto seguido: “chicos, el 26 de Octubre marcar la fecha en la agenda, nos vamos a Londres“.

Y solo pagando el precio base; el resto era cortesía de Berto. Y pese a que no pudimos ver a Williams dirigiendo (vaya posición privilegiada teníamos), gracias por todo, porque me emocioné como hacia mucho tiempo que no lo hacía, como un crío que por primera vez descubre E.T. o Indiana Jones.

Concierto de John Williams en Londres: Preparativos (Segunda Fase)

Con el aviso de que Easyjet cancelaba la linea de vuelos (el último de Asturias-Londres y viceversa era el mismo 27 de Octubre, cuando volvíamos), cerramos hotel y desplazamientos en Londres, a sabiendas que por poco tiempo que estés, es una ciudad bastante cara, por no decir carísima…

Los meses previos empape de Williams (¿alguien lo dudaba?). Calentando motores con clásicos (Star Wars) y no tan clásicos (en términos de populismo) pero igual de buenas bandas sonoras (The Fury, The River, Jane Eyre, The Eiger Sanction) y también refrescar y elegir una de mis bandas sonoras favoritas del maestro en el especial de AsturScore Mi Banda Sonora Favorita de… JOHN WILLIAMS.

Con el programa en la mano (¿Cómo que no están Jaws y el tema de Indiana Jones?), e impacientes ante la inminencia del viaje, sucede lo previsible hace meses, pero que se hace más doloroso sufrirlo al final del camino; John Williams llega a Londres y acaba hospitalizado a consecuencia del viaje, y si alguien dudaba si podría o no dar el concierto, se anuncia que Williams delega en su colega Dirk Brossé para dar el concierto, mientras que, cosa extraña, los conciertos de Viena se caen de la parrilla (según dicen por no encontrar quien los pueda dirigir con suficiente tiempo de antelación…).

Nadar para ahogarte a la orilla, que se dice vulgarmente, porque hay que reconocerlo, que es de justicia; de no ser porque venía John Williams, muchísimos de los que viajábamos a Londres a verlo no hubiéramos ido al Royal Albert Hall a ver un concierto sobre su música, aunque sea con la London. Así de claro.

Decepción imposible de ocultar, aunque retazos de esperanza (igual viene a presenciar el concierto y decir unas palabras), propias de la ilusión de quienes quieren ver a uno de sus ídolos en persona, a toda una leyenda. Pero de ilusiones ya sabemos quien vive…

PROGRAMA DEL CONCIERTO

Main Title de Star Wars
Excerpts de Close Encounters of the Third Kind
• Selección de temas de Harry Potter
– Hedwig’s Theme
– Fawkes the Phoenix
– Harry’s Wondrous World
End Titles de Dracula
Adventures on Earth de E.T. The Extra-Terrestrial

DESCANSO

Superman March
A Child’s Tale de The BFG
Theme de Jurassic Park
Theme de Schindler’s List
(Carmine Lauri, violin)
Selección de temas de Star Wars
– The Imperial March
– Han Solo and the Princess (Nuevo arreglo; European Premiere)
– Throne Room and Finale

BIS

• Theme de Jaws
• Yoda’s Theme de The Empire Strikes Back
• The Raiders March de Raiders of the Lost Ark

Concierto de John Williams en Londres: El Concierto en el Royal Albert Hall (La Tercera Fase)

Allá que nos sentamos, casi una hora antes, y por ahí vimos desfilar a amigos y conocidos de festivales anteriores, antiguos compañeros de fatigas: Isra, Luis Rico, Felipe, Conrado, David Doncel, Gori, Xisca, Sergio, David Sáiz, Oweron… y Julio Rodríguez, el gran Julio, el que fuera nuestro fotógrafo oficial en el Festival de Úbeda con su pareja, fan total de Williams y a quien hacía años, literalmente, que no veía (que alegría amigo).

Todos compartíamos esa pena, por supuesto, pero el concierto había llegado, y durante el mismo, desde Dirk Brossé hasta varios integrantes de la London, pronunciaron palabras de cariño y apoyo hacia Williams, tanto por su calidad humana como por su profesionalidad. Incluso se leyó una carta escrita por Williams de cariño y amor hacia la London, llevándose no pocos aplausos en ese momento y en todas las intervenciones y piezas ejecutadas, máxime cuando sabíamos que el Maestro estaba escuchando el concierto.

Carta de John Williams

Y que decir del mismo… ¿que podría decir que no sepamos ya? Sirva de resumen este breve comentario: mira que he escuchado muchísimas veces Star Wars en varios conciertos, pero es la primera vez, la PRIMERA, que los pelos se me ponen como escarpias y que un escalofrío me recorre todo el cuerpo, embargándome una emoción similar a cuando vi la película por primera vez. ESO, SEÑORES, ES LA LONDON. Que METALES, por el amor de Dios.

Y de ahí para arriba… la suite de Close Encounters at the Third Kind me derritió y derrumbó mis lacrimales, como también me sucedería con E.T. (un trozo no… un PEDAZO de mi infancia desfiló por mi mente) o con el tema de Indiana y el de Marion del Raiders from the Lost Ark (si, al final, en los bonus, tocaron Tiburón e Indiana Jones, sino la London y Dirk iban a tener un problema… vamos, no salen hasta que eso suene).

Y todo derechazos a la mandíbula… Jurassic Park, Schindler´s List, Superman (SUPERMAN), la Marcha Imperial… y ojito, sueño hecho realidad oyendo Dracula en concierto (¿se puede pedir mas?… bueno, igual The Fury o The Towering Inferno, pero eso era para nota ya).

El concierto fue redondo, sin fallos, perfecto, un recorrido no solo por la historia del cine, sino por mi infancia y adolescencia, un viaje maravilloso que no me cansaría una y otra vez de revivir. Y con tres bonus fuera de programa (las dos bandas sonoras ya citadas más el tema de Yoda), que más se puede pedir. Y de regalo, para mí, un día entero, el sábado, para ver Londres.

Epílogo

Tras la resaca del viernes, mientras finaliza el lunes 29 de Octubre, mi memoria no hace más que ir, una y otra vez tres días atrás, reviviendo aquel maravilloso concierto, una celebración de la música del Maestro. No sé si tendremos oportunidad o no de verlo de nuevo en concierto (afortunadamente, parece ser que se recupera favorablemente), pero mientras tanto, sirva este señor concierto para poner manifiesto el poder que la música de cine tiene no solo sobre el cine, sino por su capacidad de sugestión y ensoñación, máxime cuando hablamos de la última gran leyenda de Hollywood junto con Ennio Morricone.

Dos testamentos musicales que, sinceramente, creo que jamás serán superados ya por generaciones futuras. A recuperarse Maestro, e infinitas gracias por el inolvidable concierto del Royal Albert Hall. Eterna gratitud.

Edu, Rubén y Berto esperando el Concierto en el Royal Albert Hall