Análisis
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Género
Animación
Lo mejor
La complicidad musical de Alexandre Desplat, una vez más, con la de su homólogo Wes Anderson
Lo peor
Salvo el maravilloso toque oriental y el original tema del silbido, nada nuevo bajo el sol

Isle of Dogs

2018

Las citas cinematográficas con Wes Anderson, y por ende con Alexandre Desplat, son un auténtico placer para servidor, con ese surrealismo irónico, dentro de un marco realista que veces de absurdo da en la tecla no solo con temas cómicos, sino porque acciona mecanismos de crítica, hipocresía o cinismo, como es el caso de Isle of Dogs (Isla de Perros, 2018), que marca además el regreso del director al campo de la animación tras Fantastic Mr. Fox (Fantástico Sr. Fox, 2009), donde obtuvo excelentes críticas, como en ésta misma ocasión.

Y como siempre, Desplat está a la altura, quizás más compacto, resultón y sencillo en ésta ocasión, pero igual de efectivo y resolutivo que el resto de ocasiones, un compositor que se encuentra en plena madurez y probablemente en el mejor momento de su carrera cinematográfica.

Isle of Dogs, la película

Tras esa genialidad llamada The Grand Budapest Hotel (El Gran Hotel Budapest, 2014), Wes Anderson se enroló en su segunda experiencia en la animación, en concreto en la stop motion, y todo basado, al parecer, en una idea que se le ocurrió mientras rodaba Fantastic Mr. Fox  en Inglaterra, tras ver un anuncio comercial relacionado con una isla de perros.

Así pues, en octubre del 2015 el director anunciaba públicamente su regreso al género de animación stop motion con la confirmación de tres actores protagonistas, Edward Norton, Bryan Cranston y Bob Balaban (posteriormente se irían sumando nombres como los de Scarlett Johansson, Bill Murray, Jeff Goldblum, F. Murray Abraham, Harvey Keitel, Liev Schreiber, Ken Watanabe, Frances McDormand, Yoko Ono y Tilda Swinton), y un año después, comenzaba la producción de la película, con el mismo equipo técnico de Fantastic Mr. Fox, un proceso complejo donde, por poner un ejemplo, la escena de la magistral elaboración del sushi tardó en llevarse a cabo seis meses (en pantalla no dura ni un minuto).

La película nos cuenta la historia de un “futuro distópico” donde los perros de la ciudad japonesa Megasaki son deportados mediante Real Decreto de la cúpula municipal (cortesía del alcalde Kobayashi) a Isla Basura, en adelante llamada Isla de Perros, todo ello a consecuencia de un brote de gripe canina provocado (aunque las razones son más ancestrales, remontándose al genial prólogo que vemos en la película).

Entre los perros deportados está Spots, el perro guardián del “pupilo” del Alcalde (sobrino), Atari, lo que provocará que el niño lidere un rescate de su mascota yendo a Isla de Perros con la inestimable ayuda de un divertido grupo de cinco perros donde destaca la presencia de Chief, y con personajes secundarios maravillosos como Júpiter y Oráculo.

Utilizando el humor y el surrealismo propio de la pluma y la cámara de Wes Anderson, el director despacha nuevamente una muestra genial de cine de autor con trasfondo y humor, sabiendo moverse como pez en el agua en una de las mejores películas del año.

Isle of Dogs está nominada a los Oscar a mejor película de animación y mejor banda sonora (las mismas categorías a las que estuvo nominada en los Globos de Oro), y su socio de fatigas, el francés Alexandre Desplat podría alzarse con un tercer galardón este año por su partitura, difícil pero no imposible, ofreciendo una partitura que cumple magistralmente su función tanto por ambientación (el toque oriental) como por saber moverse como pez en el agua en el universo de Wes Anderson.

Isle of Dogs – La Partitura, aproximación

Ésta es la cuarta colaboración entre el director Wes Anderson y Alexandre Desplat, y la demostración inequívoca de que ambos se entienden y se encuentran cómodos trabajando en el mismo Universo cinematográfico.

Aquí, Desplat continua con oficio el sentido musical de sus anteriores colaboraciones, es decir, música ceñida a las imágenes que acompaña perfectamente tanto a la narrativa de la acción y los personajes como a los momentos más ligeros o de transición.

La diferencia, quizás, es que esta vez Desplat ha recurrido, inteligentemente, a la combinación del universo musical creado para el cine de Wes Anderson con la música oriental, exigencia dada no solo el contexto geográfico, sino narrativo, que demanda instrumentación étnica que entronque con los elementos propuestos (mitología oriental, con samurais de por medio, aspectos de la vida japonesa como la elaboración del sushi,…), utilizando instrumentos como el taiko ( los famosos tambores orientales), el koto (instrumento oriental de cuerdas perteneciente la familia de las cítaras) o el shakuhachi (flauta japonesa).

Además, también se hacen uso de piezas musicales pre-existentes que encajan como un guante tanto con las imágenes como dentro del contexto de la banda sonora creada por el compositor.

Finalmente, comentar que el disco contiene prácticamente toda la música, y que incluso varios pasajes musicales compuestos para la película o temas pre-existentes fueron reutilizados con buen criterio en varios momentos durante el transcurso de la película.

Isle Of Dogs – Breve Análisis de la Partitura

La partitura de Desplat se construye sobre dos temas principales (o sonoridades recurrentes, según se mire), uno de ellos de corte más dramático y místico, con toques orientales, que representa el núcleo argumental de la historia, y el otro casi más un recurso o subtema que un tema principal propiamente dicho, que se asocia primeramente a los perros, y posteriormente se acaba personalizando en la relación de Atari con los perros, especialmente con Chief.

  • Leitmotiv Principal: Este tema se sustente, poderosos, sobre el uso de coros masculinos y el uso de los metales (trompas y saxofones) y la percusión (los taiko), y cuyo principal ejemplo lo encontramos en el corte uno, Shinto Shrine, donde se nos presenta la historia de cómo el pequeño samurai derrotó a los Kobayashi para que los perros no sufrieran el terrible destino que les aguardaba.

Este tema, que no tiene un desarrollo musical más allá de ser cuasi un ritmo de avance o de marcha para narrar la historia, nos los encontramos en cortes como en The Municipal Dome (aquí con ritmos más juguetones y reconocibles para el sello del francés), aunque destaca especialmente en piezas más potentes como Jupiter and Oracle + Aboriginal Dogs, donde Júpiter cuenta la historia de Spots a nuestros protagonistas, o el clímax final, Re-Election Night, Parts 1-3, donde Atari aparece finalmente con los perros en la noche de elecciones de su tío Kobayashi para confrontarse a el y anular el decreto que obra para el destierro de los perros.

En otros momentos, esa intensidad o dramatismo, contrapunto cómico para la distopía que vemos en pantalla, es suavizado por un material menos étnico y trascendental, con un toque más ligero y suave, como en Sushi Scene, pese a la trágica conclusión visual a la que asistimos en pantalla, o cierto aire juguetón en el tono marcial aplicado al corte The Hero Pack.

Finalmente, Desplat recopila este motivo a modo de cierre (en la misma forma solemne con que abre el corte) para los End Titles de la película.

  • Leitmotiv del Silbido: La primera vez que aparece este tema en pantalla es el corte cuarto del CD, Six Months Later + Dogfight, donde se nos muestra cual ha sido el resultado del destierro de los perros a Isla Basura. En ese momento oímos un tema de 3 notas, primero emitido por el shakuhachi y luego respondido por la celesta, un motivo que posteriormente se convertirá en el tema de llamada de Atari para los perros, pero que ahora solo se asocia a los perros. Éste corte se construye con una serie de percusiones maravillosas y los vientos que van marcando el paso y haciendo variaciones sobre el tema del silbido, apareciendo la celesta durante el mismo (que le añade un toque de cuento a la historia).

Éste silbido tiene su relevancia en el corte ocho, Second Crash – Landing + Bath House + Beach Attack, donde tras un ritmo percusivo juguetón acompañado del sonido de los metales (saxofones y trompas) de casi tres minutos y medio, aparece para cerrar el corte el motivo del silbido, consolidando así la relación entre Atari y los perros protagonistas, una genialidad del francés.

Además, el corte 8 será reutilizado por Desplat para la siguiente batalla entre los protagonistas y los esbirros municipales del alcalde y sus perros mecánicos antes de encontrarse con Spots.

El motivo del silbido aparecerá en otros momentos de la partitura como en el corte Kobayashi Canine – Testing Laboratory, tiene su vital importancia en el clímax final, Re-Election Night, Parts 1-3, donde Desplat conjuga hábilmente (alguien lo dudaba) ambos motivos, en un intenso corte de desarrollo para cerrar el hilo argumental de esta ácida y surrealista comedia, al estilo del clímax en The Grand Budapest Hotel, donde los contrabajos, percusiones, metales y coros dan potencia al corte musical.

Otros cortes destacables pero homogéneos en cuanto a sonoridades son Nutmeg, dedicado a la bella perrita de exhibición de la película, al que le añade la celesta y el shakuhachi para darle un toque más suavizado, y al que Desplat y Anderson le asocian, por dos veces, un corte musical pre-existente que acompaña a su personaje, Kosame No Oka, que pertenece a la película Drunken Angel, y que es un bello, melancólico y breve corte interpretado por las notas de una guitarra acústica.

Otros temas pre-existentes maravillosos son el Midnight Sleighride, escrito por Sergei Prokofiev, y que a través de The Sauter-Finengan Orchestra, se convierte en una deliciosa pieza rítmica para mostrarnos el viaje de Atari y la “patrulla canina” tras dejar atrás a Júpiter y Oráculo mientras las imágenes se conjugan con la muerte (asesinato) del científico pro-perro Watanabe, o la canción I Won’t Hurt You, interpretada por The West Coast Pop Art Experimental Band, muy del universo Anderson (estilo Moonrise Kingdom), utilizada dos veces en la película, para el inicio del viaje de Atari y los perros, y posteriormente, para el momento en que, separado el grupo en dos por avatares del destino, Atari y Chief retoman solos la travesía tras consolidarse su relación.

Mención aparte merece el magistral corte que obra de Main Title para la película, la pieza Taiko Drumming, compuesto por Karou Watanabe, una lección percusiva japonesa magistral interpretada en pantalla por tres niños animados tocando de forma poderosa los tambores japoneses, con un ritmo endiablado y maravilloso, o la solemne pieza Kanbel & Katsushiro – Kikuchiyo´s Mambo, perteneciente a la mítica película Seven Samurai (compuesta por Fumio Hayasaka), utilizada tanto para el entierro del supuesto cadáver de Spots como de la charla que da Atari a la “patrulla canina” para ir a rescatar a Spots.

Conclusiones

En un año raro de nominaciones, pero raro de … narices, quizás ésta y la de Marc Shaiman son las dos únicas nominaciones a banda sonora más entendibles, en cuanto a construcción y desarrollo musical, especialmente la de Shaiman, porque haberse quedado fuera el Vice de Nicholas Britell, el First Man de Justin Hurwitz, el The Old and the Gun de Daniel Hart o cualquiera de los tres trabajos de James Newton Howard es para hacérselo mirar (ya no digo nada de Han Solo, que por el tipo de película que es y las críticas divididas, hacían difícil su nominación, pese a que John Powell está tremendo).

Dicho ésto, Isle of Dogs es un excelente trabajo, un escalón musicalmente hablando por debajo de su trabajo The Grand Budapest Hotel, pero no por ello un trabajo musical que no merezca la nominación al Oscar por el trabajo que hay detrás, demostración del oficio y buen hacer del francés.

No creo que se alce con el Oscar, Mary Poppins Returns lo merece más, pero si permanecerá como otra muesca de Desplat en su filmografía a tener en cuenta, y como un trabajo ajustado y perfectamente engrasado, donde destaca la labor de orquestación del siempre efectivo Conrad Pope.

Isle of Dogs

  1. Shinto Shrine – Alexandre Desplat
  2. Taiko Drumming – Kaoru Watanabe
  3. The Municipal Dome – Alexandre Desplat
  4. Six Months Later Dog + Dog – Fight – Alexandre Desplat
  5. The Hero Pack Alexandre Desplat
  6. First Crash – Landing – Alexandre Desplat
  7. Kanbei & Katsushiro Kikuchiyo’s Mambo (from Seven Samurai) – Toho Symphony Orchestr
  8. Second Crash – Landing + Bath House + Beach Attack – Alexandre Desplat
  9. Nutmeg – Alexandre Desplat
  10. Kosame No Oka (from Drunken Angel) – David Mansfield
  11. I Won’t Hurt You – The West Coast Pop Art Experimental Band
  12. Toshiro – Alexandre Desplat
  13. Jupiter and Oracle + Aboriginal Dogs – Alexandre Desplat
  14. Sushi Scene – Alexandre Desplat
  15. Midnight Sleighride (from ‘The Lieutenant Kije Suite’) – The Sauter – Finegan Orchestra
  16. Pagoda Slide – Alexandre Desplat
  17. First Bath of a Stray Dog – Alexandre Desplat
  18. TV Drumming – Kaoru Watanabe
  19. Konbayashi Canine – Testing Laboratory – Alexandre Desplat
  20. Tokyo Shoe Shine Boy – Teruko Akatsuki
  21. Re – Election Night Parts 1
  22. End Titles – Alexandre Desplat
Duración total: 43:37 minutos
Compositor: Alexandre Desplat
Sello: ABKCO
Formato: CD, Descarga digital y LP
Fecha de lanzamiento 30 de Marzo de 2018
Isle of Dogs