The Hot Potato (Guy Farley) – Sorpresón
En un año algo tibio de música de cine, acaba de llegarnos al mercado todo un fresco con aroma del pasado, The Hot Potato (2011), un score compuesto por Guy Farley, autor de excelentes trabajos como Cashback (2006) y The Christmas Miracle of Jonathan Toomey (2007), o el más que correcto trabajo de terror Book of Blood (2008), basado en dos historias del genial Clive Barker (con sus Libros Sangrientos).
En esta ocasión, Farley ofrece un score maravilloso, en la linea de aquellas obras sesenteras de genios como John Barry, Laurie Johnson, Henry Mancini o Lalo Schifrin (especialmente Barry), un perfecto trabajo que rinde tributo a maravillosas creaciones musicales como The Knack… and How To Get It (1965), The Ipcress File (1965), la serie The Avengers (1961-69) o Bullit (1968), entre muchas más.
El compositor mezcla Big Band, o lo que es igual, instrumentos como la batería, el bajo o los metales (trompetas especialmente) con la orquesta, donde las cuerdas o percusiones (como los bongos) nos retrotaen inmediatamente al soniquete sesentero de aquella época, incluso evocando sonoridades bondianas, con un tema central maravilloso, y música sofisticada y elegante, que consolidan un bloque sólido y magistral para escuchar una y otra vez.
En cuanto a la película, está ambientada en el Londres de 1969, donde un trozo de uranio acaba llegando a dos habitantes de un pueblo, quienes planearán venderlo al mejor postor, y donde nos encontramos a dos veteranos actores como Ray Winstone (visto en Hugo, Sexy Beast o The Departed) y Colm Meany (la serie Star Trek Deep Space Nine, o películas tan variopintas como The Van, Under Siege o The Snapper).
Edita Moviescore Media, al precio de 17,95$ en CD (disponible también en iTunes), y es, de lejos (y mucho) de lo mejor que se ha editado este año, aunque sea del 2011. Una joya que provocará que evoquemos a maestros del pasado, cortesía del sólido cuerpo de trabajo de Guy Farley, y cuya película espero ver en pronto para disfrutar de la música con el fin para el cual fue creada: dar vida a las imágenes.


