Edición de Dead of Winter
Kritzerland se ha ido erigiendo, poco a poco, en un sello que está rellenando importantes huecos en trabajos del pasado, ofreciendo auténticas primicias como la reciente edición de Sadismo del genial Les Baxter, The Bank Job del genial John Morris, Cops and Robbers de Michel Legrand, la oscarizada Tom Jones de John Addison o el Bananas de Marvin Hamlisch, o simplemente reeditando joyas que ya son de difícil localización, como la reciente dupla formada por The Whisperers (un curioso trabajo del genial John Barry) y Equus (del magistral Richard Rodney Bennett), o esa obra maestra que es A Bridge Too Far de John Addison.
El responsable principal del éxito de este sello, cuyas primeras ediciones fueron criticadas por su pobre sonido (pero era la única forma de conseguir verlas editadas) es Bruce Kimmel, quien recientemente ha editado un libro sobre su pasión: el cine.
Su última edición, un oscuro, etéreo y ambiental score titulado Dead of Winter (1987), de Richard Einhorn (thriller dirigido por el reciente desaparecido Arthur Penn y protagonizado por Maria Steenburgen y Roddy McDowell), sigue manteniendo a Kritzerland en el disparadero, ofreciéndonos, con una frecuencia de entre 7-15 días una edición de tirada limitada (generalmente mil copias), de trabajos anteriores a los 80 (y tirando aún más hacia atrás), salvo contadas ocasiones, como la genial Married to It de Henry Mancini, que data del año 1991.
El ritmo actual de ediciones está colapsando el mercado de una manera bestial, donde las tiradas limitadas están tardando más en desaparecer, y los aficionados deben seleccionar sus proyectos de forma adecuada en base a sus gustos y preferencias, y contando con un presupuesto limitado.
Este ritmo de ediciones hace que los aficionados nos sigamos tirando de los pelos con cada nuevo bombazo que vemos editado, y es que al ritmo que van discográficas como Varese, Lalaland, FSM, Intrada, Quartet Records, Perseverante Records o Kritzerland, (entre otras muchas casas), van a hacer que ardamos en el infierno.
Por si acaso, servidor se va confesando.


