Primer Contacto: “Nuit Blanche” de Nicolas Errèra

Escrito por , el 7 diciembre 2011 | Publicado en Apuntes

De Moviescore Media nos llega lo nuevo de Nicolas Errèra, quien sorprendiera gratamente al personal con su fantástico trabajo para Shaolin (también editado recientemente por Moviescore Media y que analizamos en la web no hace mucho).

En éste caso se trata de Nuit Blanche (Sleepless Night, 2011), thriller francés donde un golpe de drogas sale francamente mal, lo que originará toda una serie de consecuencias que derivarán en una frenética y agitada noche para un policía (Vincent)  que se las verá y deseará para rescatar a su hijo de un peligroso traficante de drogas, destacando la presencia del actor Tomer Sisley como el susodicho agente de policía (el mismo actor de Largo Winch y The Nativity Story).

Nuit Blanche, el Score

Nuit Blanche supone la tercera colaboración del director de la película, Frédéric Jardin, con el compositor Nicolas Errèra, habiendo trabajado anteriormente en la comedia de tintes dramáticos Cravate Club (2002) y la comedia Les Frères Soeur (2000), donde Nicolas Errèra compartía cartel en la composición con Yussef Lateef.

En éste caso, y como se anuncia en Moviescore Media, el disco editado por la discográfica funciona casi como una versión francesa de Heat, alternando piezas ajenas al repertorio de Nicolas Errèra, de naturaleza 100% electrónica, y el material compuesto por el compositor, donde fusiona magistralmente orquesta y electrónica, con un coktail de acción, tensión, dramatismo e incluso la aparición de una bella melodía a modo de coda final.

Curiosamente, son solo 4 los cortes ajenos al compositor, pertenecientes a Ionic Benton (Raw Simplicity, Bangladesh) y Valgun (Super Tits, Pop the Shot), frente a los 10 de Nicolas Errèra, aunque la duración del material ajeno al francés tenga una duración de casi 30 minutos frente a los 25 del compositor que incluye el disco.

Las piezas de Valgun e Ionic Benton son excesivamente electrónicas y casi rallantes, y es de suponer que acompañen escenas de clubs nocturnos o similares, y aunque no dejan de estar mal, no aportan demasiado al conjunto final  (incluso el propio compositor nos ofrece la pieza Elecrock en esa misma línea, aunque mil veces más disfrutable).

En cuanto al material de Nicolas Errèra, el compositor ofrece una rica paleta musical en apenas 25 minutos, donde destaca el Main Title, donde construye un tenso y rítmico motivo sustentado en la electrónica, añadiendo un ostinato a través de una especie de sonido frenético de cuerda (casi chirriante)  sobre el que va creciendo el tema, con la aparición de percusión y otras sonoridades electrónicas (por momentos me vino a la memoria otros trabajos electrónicos como el Pandorum de Michl Britsch).

Crime scene nos ofrece un ritmo electrónico más ambiental y etéreo, con un inquietante cierre, como Restroom Trap, otro breve motivo de corte ambiental que termina desembocando en una rítmica sección de cuerda final.

La acción no se hace esperar, y utilizando la electrónica como principal arma, el compositor nos ofrece un pasaje de acción en Flour in the Kitchen (donde recupera las sonoridades del Main Title en la parte del inicio), el rítmico y tenso Tic Tac (donde las notas del violín y la electrónica construyen un motivo pulsante), el vibrante comienzo de Hallucination o el frenético corte Stairwell.

Pero donde destaca especialmente el score es en su tramo final, en los temas dramáticos, como Separation, donde los violines construyen un melancólico motivo de contenida intensidad dramática y que recupera en el corte Hallucination.

Aunque el que se lleva la palma es Paternity, coda final para este thriller francés, donde Nicolas Errèra desata las emociones, arrojando luz a un score tenso y dramático, donde los violines y el piano llevan la bella y cautivadora melodía de cierre, algo que ya hiciera magistralmente en Shaolin, cuyos títulos finales son maravillosos. Una joya de tema.

Sensibilidad Francesa

Solo ese corte final, ese Paternity, pone de manifiesto la extrema y exquisita sensibilidad de Nicolas Errèra, un compositor al que he descubierto gracias a las sonoridades orientales de Shaolin, y aunque Nuit Blanche es un score muy distante del anterior (con muchos grises y tonos oscuros y siniestros), el compositor ha tenido tiempo para recuperar ese maravilloso toque melódico.

No es un score tan redondo como Shaolin, pero sí que tiene elementos musicales realmente interesantes, y solo por el tramo final bien merece la pena el viaje musical que propone Nicolas Errèra para esta noche infernal del agente de policía Vincent.