Homeland: La Nueva Sensación (Sean Callery)

Escrito por , el 10 abril 2012 | Publicado en Apuntes

El Miercoles 4 de Abril, coincidiendo con el que hubiera sido el 90 cumpleaños del Maestro Elmer Bernstein, me dispuse a ir al cine, a un preestreno de la serie norteamericana Homeland, de próximo estreno en Fox (de hecho, se ha estrenado ayer, día 8 de abril).

Con dos invitaciones por banda (cortesía de Telecable), Carlos y yo nos dispusimos a comprobar en persona si la serie en cuestión merecía tanto la pena como se nos está vendiendo… y en efecto, cuando comenzó la proyección del capítulo piloto en los Ocimax de Gijón a las 21:00 de la noche, pudimos comprobar que la fama que le precedía era cierta (aunque no deja de ser el piloto, por lo que habrá que ver el resto).

La Trama

Este interesante thriller político plantea una trama realmente interesante; un soldado estadounidense de la guerra de Irak, Nicholas Brody, dado por desaparecido junto con su compañero, es rescatado durante una incursión militar estadounidense en territorio irakí.

Tras varios años de cautiverio, es sometido a todo tipo de análisis médicos e interrogatorios para determinar su estado mental y averiguar cualquier dato o información relativa al enemigo.

Entre los investigadores nos encontramos con la agente de la CIA Carrie Mathison, quien años atrás al rescate de Brody (en el vibrante prólogo del capítulo), fue informada de que un militar estadounidense podría haber sido capturado por Al-Qaeda con el objetivo de trabajar para ellos.

Así pues, Carrie desconfía de Nicholas Brody, en quien comienza a ver actuaciones sospechosas, sometiéndole a una continua y exhaustiva vigilancia monitorizada, todo ello al margen de sus superiores, salvo de Saul Berenson, un profesor al servicio de la CIA, quien sabe de las sospechas de Carrie (aunque desconoce el trastorno de bipolaridad que sufre, algo que podría afectar a las investigaciones que lleva  a cabo).

El piloto acaba revelando ciertos puntos grises en la historia de Brody, además de un inquietante final que podría ser bastante revelador, comenzando la carrera atrás de lo que promete ser un impactante y espectacular thriller político, alabado por el presidente Barack Obama, y de la manos de los creadores de la serie 24.

Entre el reparto encontramos al pelirrojo Damian Lewis como el soldado Nicolas Brody (a quien vimos en la genial serie de la HBO Band of Brothers, la serie Life o la película Dreamcatcher, basada en la novela de Stephen King), a la actriz Claire Danes como la agente Carrie Mathison (vista en las películas Stardust, Terminator 3: Rise of the Machines o la Julieta de la versión moderna de Romeo + Juliet), y al actor Mandy Patinkin como el profesor Saul Berenson (visto en las dos primeras temporadas de Criminal Minds, o en las series Chicago Hope y Dead Like Me, además de su mítico papel de Iñigo Montoya en The Princess Bride o de detective alienígena compañero de James Caan en Alien Nation).

En breve podremos ir disfrutando de los 12 capítulos que conforman la primera temporada (con un capítulo final de 90 minutos de duración), habiéndose firmado ya la segunda temporada de la serie.

La Música – Sean Callery

No era de extrañar que viniendo de los creadores de la mítica serie 24 (2001-2010), el apartado musical recayese en las hábiles manos de Sean Callery, un compositor forjado en el medio televisivo, que se dio a conocer (de la mano de Mark Snow) al mundo con la traslación televisiva a serie de la mítica película de Nikita (desde el año 1997 al 2001), donde durante cinco temporadas compondría toda clase de temas de acción y tensión realmente magistrales, en contraste con temas destinados a la extraña y emotiva relación entre Michael y Nikita, o temas más rítmicos o diegéticos.

Si La Femme Nikita fue su primer sonado escalón, y 24 su ensalzamiento final (ese magnífico marchamo de acción con Jack Bauer a la cabeza), entre medias tuvo toda una serie de afortunados proyectos que le ayudaron a ir consolidando su carrera musical, en especial la televisiva.

Series como Shark, Medium, Bones o The Kennedy (excelente y hábil trabajo) han ayudado a incrementar su reconocimiento en el medio, además de trabajar en el mundo de los videojuegos (James Bond 007: Everything or Nothing o el que se basó en la serie de 24).

Actualmente inmerso en la serie The Finder, su trabajo en Homeland nos devuelve al Callery de texturas misteriosas y tensas de series como 24 o Nikita, donde además añade texturas jazzísticas realmente interesantes.

Prueba de ello es la visita nocturna (en el tramo final del piloto) que hace la protagonista, Carrie, a un local de jazz, para desconectar y ligarse algún desconocido, donde se nos ofrece una pieza de Jazz para ambientar el momento, interpretada por la banda que en ese momento hace acto de presencia (un estilo musical que la protagonista está escuchando sobre la cama de su casa previamente a ésta escena, una pieza del trompetista Tomasz Stanko).

Es en ese local donde Carrie descubre un dato revelador, que musicalmente termina con un crescendo final de gran intensidad, con Nicolas Brody haciendo footing, y parándose de repente frente al Capitolio.

Justo en ese momento comienzan los end credits de la serie, asistiendo a una magistral pieza de tensión con toques jazzísticos, muy del estilo urbano, a través de percusión jazzística (especialmente electrónica), piano y un magistral sonido de trompeta que bien podría venir firmado por el genio de Mark Isham.

De hecho, hasta llegue a dudar de si sería el score obra de Isham, pero ciertamente había escuchado y leído que era de Sean Callery, aunque lo hubiese olvidado por completo cuando fuimos a ver el capítulo.

Y comienza la Aventura…

Ahora solo quedará ver y valorar el trabajo de Sean Callery en la serie de Homeland, ganadora de dos globos de oro a mejor serie dramática y mejor interpretación femenina en una serie dramática (Claire Danes).

El piloto pinta francamente bien, y a mí los thrillers políticos bien contados y narrados siempre me suelen enganchar bastante (especialmente los setenteros). Y si además le sumas el oficio de un compositor como Sean Callery, curtido en mil y una batallas televisivas, el resultado no puede ser más que prometedor.

Así que … ¡a disfrutar toca!.