AsturScore: Lo mejor de 2014

Escrito por , el 8 febrero 2015 | Publicado en Otros

Es curioso lo del 2014; en general, seguimos en la tónica de “corren tiempos adversos para la música de cine”, pero parece que este este año lo bueno ha sido especialmente muy bueno, y eso es nuevo.

Frente al 2013, donde CASI solo brillaba el bueno de Ennio Morricone con La Migliori Offerta, este año tenemos todo tipo de compositores y trabajos que brillan sobremanera… y que diablos, me ha costado confeccionar un Top de cinco BSOS sin darme pena meter alguna más. Pero hay que cortar por al´gun sitio.

No son más que votaciones y criterios subjetivos de elección, pero se trata solo de poner sobre la mesa los que nosotros consideramos han sido los mejores trabajos del año, sin más.

Y tan interesante es el resultado final como las diferentes votaciones de todos los miembros de AsturScore; hay coincidencias (es inevitable viendo la ganadora), pero también deliciosas diferencias, una diversidad que al menos a mi me despierta curiosidad (como el Cold of Light de Marta, o el Mr Tuner de Fernando).

Pero como dice el Eduardo… vamos al turrón. He aquí los ganadores, y debajo nuestras votaciones y comentarios.

MEJOR BSO 2014

1- MALEFICENT (James Newton Howard)

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Sin lugar a dudas, la ganadora del año, y por un voto de diferencia con respecto al segundo y dos con respecto al tercero, lo cual es síntoma de lo reñida que ha sido la categoría. El mejor James Newton  Howard en años no podía quedarse sin premio. Y así fue.

2- HOW TO TRAIN YOUR DRAGON 2 (John Powell)

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Por poco no repite la hazaña del 2010, donde la primera entrega se alzó como el mejor trabajo del año. A poco quedó, pero sinceramente, es tan bueno (o mejor, según con quien hablaes) como su antedecesor. John Powell, a nivel de animación, es quien manda. Así de claro.

3- A MILLION WAYS TO DIE IN THE WEST (Joel McNeely)

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Es de justicia que el retorno de McNeely, por la puerta grande, tenga su reflejo en las votaciones. Ni un primer puesto en los rankings individuales, pero ha sido la más votada por todos los miembros de AsturScore. Por algo será.

MEJOR TEMA 2014

1- Maleficent Suite from Maleficent (James Newton Howard)

Si uno revisa las votaciones de los colaboradores, se encontrará con una amplia variedad de cortes de esta banda sonora, pero el más votado, sin embargo, es la suite de Maléfica, que recoge perfectamente el sentir de la partitura. De nuevo, un premio para la vuelta del mejor James Newton Howard.

2- Godzilla! from Godzilla (Alexandre Desplat)

Aún no figurando ningún trabajo de Desplat entre los tres mejores, si es de destacar la segunda posición del temazo de Godzilla del francés para los Main Titles, a poca distancia de la suite de Maléfica. Años despues, se seguirá hablando de este mítico trabajo.

3- Stay from Interstellar (Hans Zimmer)

Perfectamente, junto con Detach o I’m Going Home, define el concepto musical de teutón para Interstellar. Un protagonista más de la película, sin lugar a dudas, y una de las escenas emocionales más potentes vistas en el cine en los últimos años.

MEJOR COMPOSITOR 2014

1- Alexandre Desplat

Gana, y de goleada, sin más. No es de extrañar.

2- James Newton Howard

Sino fuera por el añazo de Desplat, James probablemente ganaría.

3- John Powell

Su papel en la animación ha sido fundamental estos últimos años, y calidad le sobra.

Un fuerte abrazo a todos!!!


MARTA LASPRA

Mejor BSO

1- How to train your dragon 2 (John Powell)

Aunque el tema principal ya venía de la primera parte, sigue siendo una música que funciona con la película, hilando la historia, apoyando ese mundo de fantasía, y aportando nuevos temas como los relacionados con la madre, sobretodo el de Flying with mother.

Destacar también la canción de la madre y el padre ya que es a través de la música que ellos se reconcilian. En general mantiene esos toques celtas que caracterizan esta banda sonora, y aunque no encontremos muchas diferencias musicales con el anterior film, se nota que Powell conoce el mundo de los dragones.

2- A million ways to die in the west (Joel McNeely)

Divertida como la película, el trabajo de McNeely tiene el estilo clásico de las películas del oeste, pero con un toque moderno y alegre que funciona a la perfección con la segunda incursión al largometraje de Seth MacFarlane y su estilo irreverente.

Incluyendo elementos musicales que nos evocan a las películas de indios  y vaqueros, consigue crear temas de amor, aventuras y hasta situaciones en las que te imaginarias dentro de un clásico Saloon o en un granero bailando.

3- Kaze Tachinu (El viento se levanta – Joe Hisaishi)

Es curiosa esta banda sonora por lo europea que suena a pesar de que la película trata un tema tan japonés como la vida de Jiro Horikoshi (el diseñador de los aviones Zero).

Y es que el sonido de la mandolina, el acordeón o la guitarra, hacen que le dé una personalidad que no desentona para nada con el largometraje, sobretodo en el tema de él, el cual podemos oír en muchas variaciones dependiendo de la situación del protagonista. Le añade también interés el hecho de que podría ser la última colaboración entre el compositor y Miyazaki, un dúo que consigue que su trabajo sólo mejore el del otro.

4- The theory of everything (Jóhann Jóhannsson)

Inspirador, triste, poético, alegre y lleno de esperanza. Las palabras de Jóhannsson sobre su banda sonora no podrían ser más acertadas, y es que aporta a este biopic esto elementos de una forma muy medida, apoyando las imágenes y las actuaciones de los actores sin sobrepasarlas, pero tampoco quedándose en un lugar que llevar al olvido.

Lo cierto es que el compositor ha sabido reflejar el carácter de esta película de una manera especial, resaltando de ese modo la propia peculiaridad del protagonista.

5- Child of light (Cœur de Pirate)

Sencilla es la palabra que resume esta banda sonora de este videojuego, algo que le va a la perfección puesto que el juego, creado por la compañía Ubisoft Montreal, es visualmente delicado. Con poca instrumentación, nos transporta junto con la princesa Aurora a los distintos mundos a base de piano y de vez en cuando presencia de cuerda y viento, salvo el tema de las peleas, donde se apoya en una mayor orquestación para dar fuerza y motivación; y el tema final de la victoria donde también podemos oír a toda la orquesta aunque con una mayor presencia de violines, representando a la princesa.

Mejor Tema

1- Electro from The Amazing Spiderman 2 (Hans Zimmer)

Cuando hablamos de si una banda sonora se debe valorar con o sin la película, este tema me salta a la cabeza, por la sencilla razón de que no escucharía la banda sonora por sí sola, pero con la película, y en especial el tema de Electro, me parece que cumple los requisitos para estar en esta lista: le añade tensión a la pelea, además que me parece una buena idea identificar a Electro con el sonido de sintetizadores (quizás no una idea original pero si acertada).

2- The last goodbye from The Hobbit: The Battle of the five armies (Howard Shore)

Ambas trilogías se caracterizaban siempre por tener un tema de créditos muy particular, y tras el cierre que hizo Annie Lenox con Into the West, parecía difícil superar esas expectativas.

Personalmente creo que este tema, al que le pone voz Billy Boyd (Pippin en la trilogía de LOTR), está a la altura de las circunstancias, un cierre no solo a la película y a la trilogía de The Hobbit, sino a toda la saga de la tierra media.

3- Everything is awesome from The Legomovie (Tegan and Sara, The Lonely Island)

¿Quién no se pone de buen humor escuchando esta canción? Logra dar esa positividad que encarna Emmet en la película, y tal y como dice es una canción que podrías estar horas escuchando. A pesar de su simplicidad de letra se ha conseguido colar en la lista de las cinco nominadas a los Oscars de este año.

4- The hanging tree from The Hunger Games: Mockingjay Part1 (James Newton Howard)

Puede que Jennifer Lawrence no sea la mejor cantante, pero su voz rota da a este tema la personalidad que tiene, además que hace que quieras sumarte a la rebelión gracias a la progresiva subida de la canción apoyada por coros e instrumentalmente. De los temas cantados por ella en la saga este es sin duda el más potente de todos.

5- Cambridge 1963 from The theory of everything (Jóhann Jóhannsson)

Premonición de lo que será una gran banda sonora, este tema, que va ganando potencia con el tiempo, es un gran reflejo de lo que también será la película, toda una gran muestra de fuerza de voluntad, optimismo, de no rendirse ante la adversidad, y de amor.


CARLOS MULAS

Mejor BSO

1- The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

Es la primera ocasión en que no puedo opinar de uno de estos trabajos épicos y aventureros de Howard Shore, habiendo visto el film. La carencia de imágenes me induce a considerar simplemente la música, y no puedo más que ponerla en el primer lugar de la lista, aunque espero con ansia poder unirlas por fin.

2- Interstellar (Hans Zimmer)

Otra que no he podido disfrutar en el cine, pero que lleva un tiempo acariciando mis oídos, y considero un disco redondo. Zimmer suele emplear los mismos recursos (casi siempre estridentes o altisonantes) en todos sus trabajos, pero en esta ocasión el tono de su música, sin ser nada nuevo en él, me inspira… e intuyo que realmente la banda sonora es un recurso más de la película, como un buen guión o una buena fotografía.

3- How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

No es fácil pensar en un mejor compositor para la animación hoy en día que John Powell, que ya deslumbró con la música de la primera parte, y en la secuela solo puedo decir que me ha dejado con la boca abierta. Ha demostrado con creces que es uno de los principales compositores para el cine de aventuras de hoy en día.

4- Godzilla (Alexandre Desplat)

Enorme y brutal, tanto el francés como la música o el famoso monstruo. Uno solo puede quitarse el sombrero ante un trabajo así. Aunque es cierto que suele destacar más en otros registros.

5- Maleficent (James Newton Howard)

Devolvernos la magia musical de antaño no puede ser sencillo, pues a medida que envejecemos y acumulamos experiencias, nos volvemos nostálgicos musicalmente, dado el panorama actual. Lo consiguió Mark Isham con su trabajo en la serie Once Upon a Time, y sobre todo este gran éxito de James Newton Howard, que es uno de sus destacados de los últimos años.

Mejor Tema

1- The Leftovers (Main Title Theme) from The Leftovers (TV) (Max Richter)

El tema se adelanta cada semana en la secuencia inicial, cuyos frescos representan amor, ansiedad, violencia, sexo, pérdida y lamento, dejándonos todo eso y más con el transcurso de los capítulos, y una duda emocional de si se está preparado para seguir viendo la serie.

2- Black Sails Main Title from Black Sails (Bear McCreary)

No es nuevo McCreary en la creación de estupendos temas centrales para sus series, pero hacía tiempo que no destacaba tanto una de sus creaciones, por la fuerza que transmite con su curiosa instrumentación y sobre todo el estupendo coro.

3- To the Death from The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

Épico es por desgracia un calificativo que se aplica a muchas cosas últimamente, puesto que somos tan dados a exagerarlo todo en esta era de las redes sociales. Bueno, pues señoras y señores… esto es música épica, como no se ha escuchado en tiempo.

4- Godzilla! from Godzilla (Alexandre Desplat)

Simplemente Desplat compone una música brutal para una excelente secuencia inicial, muy bien pensada para introducir la película, y en la que básicamente Desplat se transforma en el monstruo.

5- The Queen of Faerieland from Maleficent (James Newton Howard)

Es difícil que un tema le transporte a uno a su infancia, a esos momentos en los que la magia aún parecía posible y los cuentos de hadas podían suceder. Sin haber podido ver la película, no tengo contexto para este tema musical, pero reconozco que me transporta a esos años 80, en los que este niño pequeño todavía era capaz de sentirse así.

Mejor Compositor

1- Alexandre Desplat

¿Qué año no es bueno para Desplat? Este sin duda es el suyo, aunque solo sea por The Grand Budapest Hotel y Godzilla.

2- Bear McCreary

Da Vinci’s Demons, Defiance, The Walking Dead, Outlander, Black Sails, Constantine, y sobre todo recuerdo la última parte de la primera temporada de Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. No es solamente por la gran carga de trabajo que ya merece una mención, sino también porque musicalmente este tipo sigue siendo una referencia.

3- Hans Zimmer

El teutón suele tener pegada una vez al año, aunque el resto de sus trabajos no destaquen tanto. En esta ocasión su Interstellar parece no dividir al personal tanto como sus hits de otras ocasiones, y le coloca como uno de los mejores del año.

4- Howard Shore

¡Enorme! En esta ocasión cierra con el broche de oro la trilogía de The Hobbit, dicho sin más, de ORO. Solo por eso entra entre los cinco compositores.

5- James Newton Howard

Si bien los últimos años su estrella ha declinado algo, sigue siendo uno de los grandes, de los que se llama para una saga tipo Los Juegos del Hambre o para darle vida a Maléfica.


BRAULIO FERNANDEZ

Mejor BSO

1- Maleficent (James Newton Howard)

El mejor score del año es para una de las obras maestras de James Newton Howard, sino su gran obra maestra, tras casi tres décadas de exitosa carrera, lo cual es mucho. La película ofrecía un lienzo único, multiplicidad de colores y escenarios, pocos diálogos, y un ambiente de cuento que necesita de fuerte narración musical. Y el compositor surge para la ocasión con una banda sonora densa, colorista, puramente temática, orquestal y coral, con influencias de Horner, sin perder el estilo personal de Howard, que resulta excelsa en cada detalle. Al fin y al cabo, una delicia para experimentar música de cine en estado puro en la sala de cine.

2- The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

Otro ejemplo de música de cine en estado puro, para la última entrada – sexta – en la Tierra Media. Supone la culminación de la segunda trilogía de Shore para las películas de Peter Jackson, con un score en el que la acción pasa totalmente al primer plano, incorporando nuevos temas heroicos, y dando el moldeado final a aquellos que acompañaron desde el inicio del viaje (An Unexpected Journey). Por encima de todo, la sensación de final del camino de una forma de componer vieja pero singular, temática pero barroca, en la que la orquesta sinfónica siempre convivió con el folclore imaginario de Tolkien.

3- Rio 2 (John Powell)

Para tratar de rescatar del posible olvido este score, que a buen seguro, y no sin razón, quedará a la sombra de How to train your Dragon 2 en un futuro próximo,destacamos Rio 2, una considerable evolución del primer trabajo de Powell para la película de animación ambientada en Brasil, que resume el refinado carácter que ha alcanzado el compositor inglés: estamos hablando de uno de los compositores melódicamente más dotados de las últimas dos décadas, con un estilo personal más diferenciado y atractivo, y que se ajusta a los canones de la composición actual para el cine como pocos. La incorporación del nuevo tema romántico primero escuchado en “Breakfast in Rio” es el golpe definitivo, que junto a toques coloristas, coros y ritmos locales, hacen del score uno de los mejores de 2014.

4- A Million Ways to die in the West (Joel McNeely)

Hay mucho de ganas de reivindicar al gran McNeely en esta elección, pero no sin justificación. Su score para la comedia de MacFarlane es sensacional, compensa los temas principales de forma elogiable, los robustos que asociamos en la cultura popular con el oeste, y que recuerdan a los grandes scores del Western de Bernstein o Goldsmith, y los melódicos, en la línea de lo que conocemos del compositor: un gran melodista con dominio absoluto de la orquesta y la orquestación. Todo ello en una película olvidable, pero en un álbum de 40 minutos a la vieja usanza de los que poner hasta rayar.

5- The Monuments Men (Alexandre Desplat)

De toda la variedad de trabajos realizados por Desplat en 2014, algunas películas vieron más éxito que otras, y quizá este drama – comedia – bélica de George Clooney sea la más vilipendiada de todas. Es cierto que la película tiene demasiados altibajos, pero no así el score, que probablemente cuando se olvide con el paso de los años la cinta, se convertirá en un clásico moderno.

Lo tiene todo, marchas militares “a la Bernstein”, motivos intrigantes para el objeto de la búsqueda “a la Williams” en Indiana Jones, temas románticos y un ritmo narrativo envidiable. De todos los scores de Desplat en 2014 puede que no sea el mejor, pero es el más completo, y como a muchos les dará por Imitation Game, Gozilla o Budapest, pues yo tiro por los monumentos.

• Mejor Tema

1- Maleficent Flies from Maleficent (James Newton Howard)

2- Breakfast in Rio from Rio 2 (John Powell)

3- Maleficent Suite from Maleficent (James Newton Howard)

4- Ironfoot from The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

5- In the Lead from Need for Speed (Nathan Furst)

Mejor compositor

1- Alexandre Desplat

Hay que reconocer que ha completado un año sensacional, principalmente por la calidad de sus trabajos, pero también por su variedad, pasando de la comedia (Gran Hotel Budapest), a la acción (Godzilla), al cine clásico bélico (Monuments Men)  y al drama (Imitation Game y Unbroken) sin que en ningún campo haya bajado lo más mínimo el nivel.

2- John Powell

Sus dos scores de animación se encuentran entre lo mejor del año, y teniendo en cuenta el copiar pegar del Hollywood actual que tanto practican otros, y también en la animación (léase Henry Jackman), y que el compositor opta en años recientes por aparecer y desaparecer de la escena, para cada vez que vuelve imprimir su estilo más personal a los trabajos, no podemos más que significarlo como una de las figuras del año.

3- James Newton Howard

No sólo de Maléfica ha vivido Howard en 2014, que también ha brindado una tercera entrega de los Juegos del hambre, la mejor de las tres hasta la fecha, o el thriller urbano Nightcrawler, que, en la línea de scores anteriores del compositor, como Freedomland o The Lookout, se convierte en un personaje imprescindible de la película.

4- Marco Beltrami

Abundancia de buenos trabajos de Beltrami en 2014, su mejor añada en una temporada, con atractivos scores fantásticos (The Giver), dramas complejos y musical cuasi intelectual (The Homesman) y thrillers clásicos (November Man).


GORKA OTEIZA

Mejor BSO

1- The Monuments Men (Alexandre Desplat)

A pesar de que la película no ha tenido el empuje que se esperaba, tal y como su director George Clooney dejó ver en los mails internos filtrados de Sony hace un par de meses, Alexandre Desplat compone una banda sonora deliciosa, realizando un gran trabajo para The Monuments Men, que bien merece ser la mejor de todas las BSOs que ha compuesto en 2014 y alzarse con el primer puesto de mi lista.

La película está ambientada en la segunda guerra mundial en Europa, y ya sólo el comienzo evocador y energético que presenciamos al ritmo del Opening Titles, consigue engancharte en la butaca para sentarte a disfrutar de casi dos horas de buen cine, acompañado de estupenda música (aunque a decir verdad, le podrían haber sobrado 15-20 minutos a la película, que no a  la BSO).

La banda sonora, al igual que el argumento de la película, no buscar hablar de historias sórdidas, personajes sombríos o atormentados, ni intenta realizar giros inesperados, sino que está compuesta de forma honesta, contando con unos temas alegres, marciales y triunfalistas para acompañar las aventuras de los protagonistas, los cuales presentan contrapuntos oscuros en los momentos donde hay encuentros con los nazis y en las diversas ocasiones fatales que se suceden.

2- How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

No me he podido resistir a incluir esta banda sonora entre mis favoritas de 2014 y en un merecido segundo lugar. Si bien es algo menor que su predecesora Cómo entrenar a tu dragón (y que debió ser la digna ganadora del Oscar en 2010), John Powell retoma la base musical de la anterior película donde la dejó, ampliando el universo de tonos célticos y fantasiosos, añadiendo nuevos temas para los nuevos personajes clave que aparecen en la historia, y dando estupendos giros musicales a otros temas ya existentes, creando en conjunto una banda sonora de una calidad envidiable.

3- A Million Ways to die in the West (Joel McNeely)

Rompiendo con la tendencia que estamos viendo últimamente en muchas bandas sonoras, de componer música nueva o experimental para temas ya tratados anteriormente de forma tradicional, intentando así resultar originales o transgresoras (para luego dejarnos fríos en muchos casos), en esta ocasión Joel McNeely ha construido una banda sonora que podríamos clasificar de clásica, pero a la vez exquisita, como hace tiempo que no se escuchaba. Con el sabio apoyo del director Seth McFarlane, Joel ha compuesto una música orquestal, grandiosa, cómica, y marcada por la típica sonoridad que asociamos al Far West (no hace falta más que escuchar el Main Title para darse cuenta de ello).

Mención especial merece el tema musical If You’ve Only Got A Moustach o al tema que da título a la película A Million Ways to Die, que aportan un toque cómico perfecto al conjunto.

4- Maleficent (James Newton Howard)

James Newton Howard nos adentra en los mundos de fantasía de un tradicional cuento de hadas con una música alegre, evocadora e imaginativa, música que consigue impregnar de dudas, temor y rencor en aquellos pasajes en los que la historia se acaba volviendo sombría, pero sin perder la esperanza ni la inocencia. La banda sonora contiene algo más de 70 minutos de música, desarrollados con generosidad, pero con inteligencia, y que de ninguna forma saturan lo más mínimo los algo más de 90 minutos que dura la película.

5- Interstellar (Hans Zimmer)

Me ha sorprendido muy gratamente el ambiente y el tono generado por la banda sonora de Hans Zimmer para esta gran aventura espacial que es Interstellar (y que tiene una base muy humana como centro de toda la historia). Utilizando música que casi se podría calificar tanto de difusa como de intrusiva (según la escena que estemos visualizando), y con una base orquestal común y el sonido de un órgano omnipresente, esta banda sonora, que en una primera escucha podría parecer anodina, cobra sentido con las imágenes, y gana con la segunda y sucesivas escuchas por separado, sobre todo tras haber visto la película. Sin ser una banda sonora grandiosa, merece estar incluida entre las 5 mejores de 2014.

Mejor Tema

1– Dragon Racing from How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

El primer lugar absoluto lo ocupa el fabuloso “Dragon Racing” de “Cómo Entrenar a tu Dragón 2”. Tema con el que comienza la película, y que en menos de 5 minutos, desde los propios títulos de crédito y sin descanso, da un arranque veloz y dinámico a la película, y a modo de suite, recoge todos los temas principales de la banda sonora de la primera película, enlazándolas con unas orquestaciones y giros musicales deliciosos, resultando a la vez una fabulosa introducción, y un preludio de lo que podremos escuchar después en el resto de esta excelente banda sonora.

2- A Step you can’t take back from Begin Again

Me aparto un poco de los cánones estándares, y voy a poner en segundo lugar una canción, A Step You Can’t Take Back, a pesar de que su hermana Lost Stars es la que está nominada a los Oscar de este año y la que tiene mayor protagonismo en la película.

La película se abre con este suave tema, cantado exquisitamente por Keira Knightley a la guitarra, y vuelve a ser presentado una vez se ha comenzado a desarrollar la trama, con una variación que incluye arreglos y acompañamientos para darle más fuerza, mostrándonos la misma canción desde otro punto de vista.

De hecho, a mitad de esta segunda versión, se demuestra el poder que puede tener una buena orquestación, dando un color totalmente diferente a la canción, al añadir una base rítmica de batería, calidez y soporte melódico con los violines y contrapunto mediante el piano.

3-  Flying with Mother from How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

Tema alegre, vivo, colorido, con unos coros fabulosos, con sonidos cristalinos en su primera parte y sonidos épicos hacia el final, y que enlaza varios sub-temas de la trama principal, dando un fabuloso acompañamiento a la acción que transcurre en la pantalla. John Powell vuelve a levantarnos de nuestros asientos y nos hace querer volar, una vez más, con este tema.

4- Detach from Interstellar (Hans Zimmer)

Aunque podría haber elegido varios temas de esta BSO, creo que me voy a quedar con Detach, que complementa uno de los momentos clave de la película, y que hace que se te ponga toda la piel de gallina a la vez que va avanzando el desarrollo del mismo, para liberar la tensión en una explosión musical, seguida de un desenlace en calma que relaja pero a la vez intranquiliza.

5– Welcome to the Moors from Maleficent (James Newton Howard)

Estupendo tema con el que se abre la película, que nos presenta claramente el mundo de fantasía que vamos a contemplar, y que nos introduce sin lugar a dudas en el universo sonoro que desarrolla el resto de la banda sonora.

Mejor compositor

1- Alexandre Desplat

Vaya año que lleva el maestro Desplat, que debería ser el justo ganador del título de mejor compositor de 2014. No sólo nos ha abrumado con cantidad, sino también con calidad a través de las bandas sonoras que ha compuesto para The Monuments Men, The Grand Budapest Hotel (El Gran Hotel Budapest), Godzilla, The Imitation Game (Descifrando Enigma) y Unbroken (Invencible). La verdad es que todas ellas son de una factura estupenda, y parece que a través de sus dos nominaciones a los Oscar, con El Gran Hotel Budapest y Descifrando Enigma, este podría ser su año.

Aprovecho para lanzar una predicción, ya que descartando mi favorita, The Monuments Men, si tengo que elegir entre ambas BSOs, apostaría por Descifrando Enigma. La banda sonora de El Gran Hotel Budapest, a pesar de estar en perfecta sincronía con el tono de la película, así como muy bien ajustada y encajada en la historia, resulta un poco cansina y repetitiva por momentos, debido al exceso de bufonería y comicidad que adquiere en múltiples ocasiones.

2- John Powell

John Powell es un experto en componer para películas de animación, como lo ha venido demostrando hace tiempo, y como lo ha vuelto a reafirmar con sus trabajos para Como Entrenar a tu Dragón 2 o Río 2,estrenadas este 2014 (ambas secuelas de películas para las que ya había compuesto antes). Esto le ha permitido ampliar y expandir el universo musical de ambas, dándonos dos de las mejores y más coloristas bandas sonoras de todo el año.

3- Christopher Young

Tengo predilección por Christopher Young, tanto por su música,como por su forma de ser, después de haber tenido la suerte de conocerle en persona. Es un compositor camaleónico, que varía de registro con una gran facilidad, y que desgraciadamente, no tiene la fortuna de que le asignen películas blockbuster-taquilleras para poder lucirse y llegar al gran público, teniendo así el reconocimiento que merece (me recuerda un poco a lo que le pasaba Jerry Goldsmith). A veces sus bandas sonoras son difíciles de encontrar, ya que no todos sus trabajos se editan y algunos sólo ven la luz en forma de Promo. Este año nos ha brindado la estupenda The Monkey King, The Single Moms Club, Deliver Us From Evil (Líbranos del mal) o la música del episodio Piloto de la serie de TV Dominion.

4- Bear McCreary

Bear McCreary no descansa, y ha compuesto durante todo el 2014 a un ritmo frenético, para ofrecernos su característica impronta musical, con calidad, en una gran cantidad de trabajos. Así, hemos podido disfrutar de su música en las series Da Vinci’s Demons, The Walking Dead, Defiance, Intruders, Agents of S.H.I.E.L.D, Constantine, Black Sails y Outlander… todas ellas en curso o en su primera temporada a lo largo de 2014!!!!!

Y además, ha sacado tiempo para componer para las películas Angry Video Game Nerd, Everly y Digging up the Marrow. Todo un logro!!

5– James Newton Howard

Y por último, aunque no por ello con menor calidad, tengo que añadir a James Newton Howard. Si ya sólo con su trabajo para Maléfica merece un puesto en esta lista, si además le añadimos el resto de composiciones (4 películas más, Los Juegos del hambre – Sinsajo Parte 1, Night crawler, Pawn Sacrifice y Cut Bank, con unos resultados bastante buenos aunque no tan destacables como la anterior), queda justificada su inclusión.


FERNANDO AYUSO

Como cada año, intentar resumir lo mejor en tan sólo cinco finalistas no es empresa fácil. Numerosos trabajos realmente valorables que merecen del interés de todos se quedarán en el tintero —aunque para ser justos tampoco son tantos como en años anteriores—.

Durante los últimos doce meses, los aficionados hemos sido apremiados con buena música de cine tanto en el género dramático como en el fantástico, y sobre todo con la compuesta por un nombre propio que ha deslumbrado con nada menos que cinco trabajos de altura: Alexandre Desplat. La lista de cinco mejores perfectamente podría estar monopolizada por dicho compositor si no hubiera sido porque varios cineastas se lo han puesto bastante difícil.

Mejor BSO

1- Interstellar (Hans Zimmer)

El compositor teutón se hace con el primer puesto de mi lista, y lo hace de forma clara. Se trata del trabajo más serio que ha firmado desde la excelente La Delgada Línea Roja y la impresionante El Príncipe de Egipto en el ya lejano año 1998. Zimmer recupera lo mejor de su recorrido cinematográfico para regalarnos una partitura con una estructura muy definida, aportando numerosos matices a la película, y permitiendo a los aficionados a este arte la experiencia de una gran vivencia cinematográfica gracias a la música (algo difícil en estos días).

2- The Grand Budapest Hotel (Alexandre Desplat)

Wes Anderson ayudado por su fiel equipo nos regala un clásico contemporáneo cargado de divertimento que se ve reflejado en la música del compositor del año. Desplat realiza un recorrido musical majestuoso que aporta energía y dinamismo además de dramatismo a un film que representa la vertiente más artística del cine actual.

3- Mr. Turner (Gary Yershon)

Aunque perfectamente podría ocupar el primero, ya que lo que es de verdad reseñable y premiable ­—además de la propia música— es la valentía del compositor y director de darle a la película el estilo de música que necesita, por poco comercial que este sea. Esta partitura debería mostrar el camino a seguir por parte de la industria; desafortunadamente creo no equivocarme cuando digo que sólo pasará a formar parte del reducido grupo de ‘raras’ excepciones que aparecen en este mundillo.

4- A Million Ways to Die in the West (Joel McNeely)

Nos encontramos ante uno de los mejores regalos nostálgicos del año —junto al The Monuments Men de Desplat entre otros—. McNeely vuelve a dar como siempre lo mejor de sí mismo con un Western dentro de los cánones clásicos. Música deliciosa compuesta por temas magníficos que engrandecen la comedia, además de grandes temas de acción que nos devuelven a épocas donde la música era pensada de otra forma.

5- Godzilla (Alexandre Desplat)

El bueno de Desplat se merecía estar este año por partida doble en la lista de lo mejor del año, y lo hace con una banda sonora de género que, en su conjunto y dentro de su contexto, alcanza cotas a las que el compositor francés no había llegado aún en su densa carrera. El tema principal para enmarcar.

Para hacer algo de justicia y proponer más nombres destacables, enumero el resto de bandas sonoras reseñables de este año: Kano de Naoki Sato, How to Train Your Dragon 2, The Two Faces of January de Alberto Iglesias, Une Nouvelle Amie de Philippe Rombi, Maleficent de James Newton Howard, TheMonumentsMen de Alexandre Despalt, The Liberator de Gustavo Dudamel, The Hobbit : The Battle of the Five Armies de Howard Shore, The Adventurer: The Curse of the Midas Box de Fernando Velázquez y Tarzan de David Newman.

Mejor Tema

1-  The New Lobby Boy from The Grand Budapest Hotel (Alexandre Desplat)

En los citados cortes del disco se escucha el que para mí es el tema más delicioso escrito para cine este año. Desplat se lo pasa en grande jugando con las balalaikas a la vez que consigue aportar dramatismo a esta genial comedia.

2- Stay from Interstellar (Hans Zimmer)

El Zimmer más dramático y serio hace aparición con un tema que aporta trascendencia y profundidad a la película, además de dotarla de una belleza “atronadora”.

3- Godzilla! from Godzilla (Alezandre Desplat)

Esplendoroso tema compuesto por Desplat, demostrando una vez más que el estado de forma artístico en el que se encuentra no decae ante ninguna barrera argumental o estilística. El monstruo japonés queda perfectamente representado por las notas del francés en este caso.

4- Racing the Train from A Million Ways to Die in the West (Joel McNeely)

Joel McNeely se pone el traje más Williamsiano y nos hace disfrutar como a niños chicos en un tema que nos gustaría que durara diez minutos más como mínimo.

5- Flying with Mother from How to Train YourDragon 2 (John Powell)

John Powell nos deleita con uno de los mejores momentos músico-cinematográficos del año. Las imágenes bailan al son de la música que se convierte en protagonista en este bello reencuentro entre una madre y un hijo.

Bonus: Main Titles from The Two Faces of January (Alberto Iglesias)

El genial Alberto Iglesias saca lo mejor de sí mismo cuando le dejan trabajar (no como en otros casos bien conocidos). Éste delicioso tema nos recuerda al artista que siempre queremos escuchar.

Mejor compositor

Por lo reseñado anteriormente, además de la calidad de otros trabajos que no han llegado a entrar en la lista final, los compositores que considero que han estado más acertados durante el pasado año son los siguientes:

1- Alexandre Desplat

2- Hans Zimmer

3- Philippe Rombi

4- Joel McNeely

5- James Newton Howard


EDUARDO CON LASO

Mejor BSO

1- The Grand Budapest Hotel (Alexandre Desplat)

Cuando el director Wes Anderson llama a la puerta del compositor francés solo pueden salir algo así, un trabajo entretenidísimo y lleno de matices, lo mejor del 2014.

2- Maleficent (James Newton Howard)

Gran trabajo de James Newton Howard, que nos recuerda al de antaño, y donde el arranque de la película, musicalmente hablando, te dejará con ganas de más.

3- The Theory Of Everything (Jóhann Jóhannsson)

Preciosa partitura con temas realmente hermosos, resultando un trabajo muy disfrutable y agradable en su escucha.

4- A Million Ways to Die in the West (Joel McNeely)

Vuelve el aroma a los grandes clásicos, en este caso del oeste, de la mano de un gran McNeely, en una partitura que recuerda a Bernstein o Williams.

5- Mr. Peabody & Sherman (Danny Elfman)

Esta cinta de animación supone el regreso de un Elfman fresco y alocado, como el de los 80, con un entretenidísimo score que hará las delicias de cualquier aficionado.

Mejor Tema

1- La Belle et la Bête (Générique fin) from La Belle et la Bête (Pierre Adenot)

Del país vecino nos llega uno de esos vals que sin duda no vas a parar de tararearlo, una autentica delicia.

2- Fin In The Clouds from Sharknado 2: The Second One ( Chris Ridenhour & Chris Cano)

Igual puede sorprender mi decisión pero realmente estamos ante un corte vibrante y muy entretenido que, la verdad sea dicha, si hubiesen contado con una orquesta sinfónica quedaríamos todos con la boca abierta.

3- Godzilla! from Godzilla (Alexandre Desplat)

El monstruo nipón vuelve a la gran pantalla con un tema grande y potente como el mismísimo Godzilla, subidón de adrenalina garantizado.

4- My Enemy from The Amazing Spider-Man 2 (Hans Zimmer)

Reconozco que no soy un gran fan de la obra del compositor teutón, sobre todo de los últimos años, pero su tema para Electro considero que es todo un acierto. La verdad que no se que tiene pero me gusta, así de simple.

5- Transgression from Penny Dreadful (Abel Korzeniowski)

Elijo este tema porque acompaña a la perfección a una de las escenas mas impactantes de la serie, un corte oscuro que poco a poco va increcendo hasta su climax final, una delicia para los amantes del terror.

Mejor compositor

1- Alexandre Desplat

El francés suma y sigue y nos vuelve a ofrecer otro año impresionante, muestra de ello es que no es raro encontrarse sus trabajos con alguna tipo de nominación.

2- James Newton Howard

Otro que no para es James Newton Howard y se merece estar aquí sobretodo por su gran trabajo en Malefica.

3- Marco Beltrami

Aunque te pueda gustar mas o menos, una cosa hay que reconocerle, siempre cumple y es agradable ver su nombre involucrado en todo tipo de proyectos. Un compositor que no conoce la palabra vacaciones.

4- Christopher Young

Compositor todoterreno al que siempre hay que tenerlo en cuenta, aunque este año sus trabajos hayan pasado de forma desapercibida para el gran público. Mención especial es la película The Monkey King, edición oficial del score ya por favor.

5- Danny Elfman

No ha sido un gran año, en cuanto a producciones se refieren, pero el pelirrojo californiano sigue demostrando su enorme calidad y saber hacer.


RUBEN FRANCO

Mejor BSO

1- The Grand Budapest Hotel (Alexandre Desplat)

Sin lugar a dudas, una de las mejores películas del año (sumaría Gone girl), redonda a todos los niveles, y donde Desplat firma su mejor colaboración con Wes Anderson (vale, solo llevan tres… ¿y?). Y sin lugar a dudas, debería ser el Oscar para Desplat. The Imitation Game es genial, incluso Godzilla es una brutalidad (y no está ni nominada), pero The Grand Budapest Hotel es el trabajo más redondo (y uno de los más maduros) del año, por su servicio a las imágenes, y su identidad musical lejos de ambas, por su variedad temática, por su maravillosa instrumentación de europa del este (cimbalón, citar, balalaikas) y de tono musical de cuento (celesta, glockenspiel), por su maravilloso ritmo (el tono jazzy es magistral en muchos cortes), … por tantas y tantas razones. Para el que escribe, un clásico instantáneo desde ya.

2- The Monkey King (Christopher Young)

Que ésto esté sin editar y otras cosas horrorosas lo estén tiene delito. Que Christopher Young es uno de los pocos valores seguros del panorama musical es algo ya conocido; lo nuevo es verlo inmerso en pleno cine oriental (no, no hablo de películas estilo Rapid Fire, producto norteamericano con música de acción de Young con tonos orientales), cine rodado allí con equipo técnico y artístico oriental.

Y ojo, lo de Young es una burradísima; puro Christopher Young épico, a gran nivel, mezclado con instrumentación oriental, como el erhu, bellas melodías, trepidantes y bestiales pasajes de acción, e incluso toques modernos como batería y guitarra electrica en el clímax final.

Gracias a ser miembro de los IFMCA he podido tener acceso a la promo, y de ser accesible este trabajo al gran público, accesible en todo su esplendor, muchos estarían votándolo como uno de los mejores trabajos del año. Lo dicho, una animalada de la que se hablará años después. Otro clásico instantáneo del 2014.

3- Maleficent (James Newton Howard)

Ha vuelto. Y esperemos que para quedarse. Y no es que James Newton Howard fuera un mal compositor, pero si que parecía haber desconectado alarmantemente de la genialidad compositiva que rodeaba al compositor y a la que nos tenía malacostumbrados (incluso su último trabajo con Shymalan, la mediocre After Earth, nos ofrecía un trabajo descafeinado a ratos).

Maleficent es como volver a los orígenes, aquellos trabajos sinfónicos y épicos de todo la vida, a lo Goldsmith, a lo Williams, a lo Horner… un guiño a los 80 sinfónicos. Toda la banda sonora es un lujo (tanto que, como podrás haber observado, hasta casi una docena de cortes provinientes de esta partitura aparecen como mejor tema del año).

Ahora soplo las velas y solo pido… James, quédate. No te nos vayas más, por Dios.

4- A Million Ways to Die in the West (Joel McNeely)

Si, si y Si. Otro clásico instantáneo, y van 4. Este si que ha vuelto por la parte grande. Disney es un gran escaparate para la calidad de McNeely, pero solo lo apreciamos los seguidores del compositor, además de padres que tenemos que ver/tragar cine Disney con nuestros retoños.

Aquí McNeely, gracias al bueno de Seth McFarlane, nos noque con todo un homenaje al cine del Oeste, en especial a la música de cine (la película no deja de ser una bizarrada de Seth, divertida para unos, como yo, horrible y estúpida para otros).

Y es que del trabajo de McNeely no hay duda; es un musicón que rinde homenaje a Williams, Bernstein, Copland, Moross e incluso Goldsmith, con dos canciones divertidas y música de salón de la que apetece salir a bailar. Por dios, otro ruego de un sujeto poco religioso; quédate. Te necesitamos.

5- The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

Al fin Shore se quita el corsé y se desmelena (Peter Jackson, quien firma la mejor entrega de las tres descafeinadas películas de The Hobbit, sigue con él puesto); es música épica en estado puro, y todo, TODO, desde el magistral título de inicio hasta la bella canción final de Billy Boyd, contribuyen a un cierre musical bestial digno de haber sido nominado a los Oscar.

Y en cuanto a la batalla…pfff… bestial. To the Death, Ravenhill, Ironfoot… No hay palabras. Esto es música de cine. Y se me olvidaba… otro clásico instantáneo.

Mejor Tema

1- Godzilla! from Godzilla (Alexandre Desplat)

Pongo la pelicula, comienza y me quedo tonto viendo/escuchando el comienzo de Godzilla. ¿PERO ESTO QUE DEMONIOS ES? Espera, voy a volver a verlo… OMG.

Sin más, uno de los Main Titles más memorables que ha dado el cine en año. Como eran años atrás, cuando los comienzos de algunas películas del fantástico y la ciencia ficción eran para enmarque (Star Wars, Star Trek, Krull,…).

No me extraña que Desplat sea el compositor del año. Godzilla es otro clásico instantáneo que bien podría estar en mi Top Five, pero todo no puede entrar. Brutal, vaya desmelene.

2-  Maleficent Suite from Maleficent (James Newton Howard)

Este tema, para mí, resume la bestialidad compositiva de este brillante trabajo. Los viejos rockeros nunca mueren, y esta es la demostración absoluta.

3- Ravenhill from The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Howard Shore)

Hay muchos cortes de éste partitura, como en Maleficent, que podrían haberse elegido como candidatos a tema del año, desde los títulos de inicio al Ironfoot, pasando por el To the Death.

Pero Ravenhill es mi preferido, perfecto resumen de un compositor que ha quitado el freno de mano y se ha lanzado sin ningún tipo de miramiento al vacío de la genialidad. No es nada nuevo en Shore, pero si algo que echábamos de menos en la Tierra Media en las dos primeras entregas del Hobbit.

4- I’m Going Home from Interstellar (Hans Zimmer)

He vuelto a conectar con Zimmer (la anterior vez fue Inception); incluso la segunda entrega de Spiderman tiene cosillas (no hay color comparado con Horner, sinceramente), pero no es ésta la razón de elegir a Zimmer como destacado en nada.

I’m Going Home resume perfectamente la sugerencia y evocación musical del teutón para pincelar musicalmente las imágenes de un planeta frío y sacar la belleza salvaje que allí se oculta. Sin olvidarnos de Detach, Stay, Coward, S.T.A.Y., …un muy buen año para Zimmer.

5-  The New Lobby Boy from The Grand Budapest Hotel (Alexandre Desplat)

Todo el disco da para dos o tres top fives, pero quizás este corte resuma perfectamente el sentido musical de Desplat para retratar el tono geográfico, temporal y emocional de la película. Amo ese tono jazzy y la instrumentación musical de la Europa del Este. Enamorado estoy.

Mejor compositor

1- Alexandre Desplat

The Grand Budapest Hotel, Godzilla, The Imitation Game, Monuments Men y Unbroken (quizás la más floja, pero aún asi muy bien ejecutada). ¿Alguien lo dudaba?

2- Christopher Young

Alguien pensará que es solo por The Moneky King. Y ojo, solo con eso bien podría. Pero es que el resto está genial, empezando por la bella The Single Moms Club hasta la terrorífica Save Us from Evil (especialidad del Maestro). La pena es que, discográficamente hablando, Young no haya tenido mucha distribución este año.

Hoy por hoy, para mi, Young parte la pana (con permiso de Williams).

3- James Newton Howard

Indudable, vaya añazo, y eso que no he visto la tercera entrega de The Hunger Games o su NightCrawler.

4- Howard Shore

Por su tercera entrea en The Hobbit ya merece estar, pero ojito, el drama arábigo Rosewater y su binomio con Cronenberg en Maps to the Stars (amo ese tono jazz) convierten a Shora en un compositor versátil y de oficio. Shore es mucho Shore. Otro valor seguro.

5- John Powell

Curioso… ni entre mis mejores cinco trabajos (su segunda entrega para Rio o How to Train Your Dragon 2 son brutales, especialmente la segunda), y tampoco entre los mejores temas (y no porque no los tenga). Pero como compositor, es un auténtico profesional y se ha entregado con calidad y oficio a su trabajo. Solo por eso merece estar aquí. Y que siga, pese a su retiro temporal.

 


PABLO LASPRA

Mejor BSO

1- Maleficent

2- How To Train Your Dragon 2

3- A Millions Ways to Die in the West

4- Agents of Shield

5- Da Vinci’s Demons

Mejor Tema

1-Maleficent Suite from Maleficent (James Newton Howard)

2- Our Journey Is Just Beginning from Cosmos (Alan Silvestri)

3- Dragon Racing from from How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

4- I’m Going Home from Interstellar (Hans Zimmer)

Mejor compositor

1- James Newton Howard

2- Bear McCreary

3- John Powell

4- Alan Silvestri

5- Joel McNeely


DANIEL FERNANDEZ

2014 será recordado por su excelencia en las bandas sonoras para películas de corte fantástico y de ciencia ficción, siendo los resultados sobresalientes y algunos de matrícula de honor. Trabajos como Maleficent, Dawn of the Planet of the Apes, Godzilla, How to Train Your Dragon 2 o incluso el sorprendente Hercules de Tuomas Kantelinen (ésta sólo un peldaño por debajo de aquellas) son buena muestra de ello.

De sobresaliente destaco también dos banda sonoras para comedia como The Grand Budapest Hotel o The Monuments Men (ambas de Alexandre Desplat, que no ha estado de sobresaliente este año sino de 10) o las hechas para drama como Winter´s Tale o la hermosa Night Train to Lisbon (aunque ésta estrenado el cd hace ya unos meses), sin olvidarme de un género como la animación en la que Lorne Balfe ha estado sembrado para su trepidante y bondiano score para Penguins of Madagascar.

Pero por encima de todas ellas hay dos bandas sonoras que, para mí, alcanzan la perfección, de inmejorable calidad en lo cinematográfico y de portentosa ejecución en lo musical. Resultan icónicas dentro de la propia película (y del propio universo de la banda sonora) y revelan la gran importancia que puede alcanzar una música dentro de ésta, llegando a ser un instrumento que la trasciende: The Hobbit: the Battle of Five Armies e Interstellar

Un año, en definitiva, en el que lo bueno ha sido muy bueno o excelente y muchas bandas sonoras de acción, incluidas las de superhéroes, no han pasado de la anécdota o del acompañamiento vacío e inerte (algo que, tristemente, no deja de ser noticia).

Mejor BSO

1- The Hobbit: The Battle of Five Armies (Howard Shore)

Todo lo que es un compositor puede hacer con una orquesta queda demostrado aquí. Todos los recursos musicales y sinfónicos que ésta pueda desarrollar quedan demostrados aquí. Toda la entrega, toda la implicación que un compositor puede tener para con un proyecto queda demostrado aquí. Todo lo que es, a mi modo de entender, la música épica queda demostrado aquí.

Esta es una película meramente de acción y el Shore sobrepasa todas las barreras habidas y por haber, las impuestas por la propia cinematografía, las no impuestas, las impuestas por la propia música (si es que las hay) para hacer un score que en si toda una gran oda al sinfonismo, a la aventura y al poder cauterizador de la música dentro de este género.

La eterna lucha del bien contra el mal queda inmaculadamente reflejada en estas notas. El mal se hace música con un uso de la percusión que hasta ahora no había escuchado….rompedor, furibundo, agresivo, exprimiendo todo lo que puede dar de sí una orquesta sinfónica; los temas más evocadores están llenos de poesía y lirismo, los más dramáticos llenos de sensibilidad y aspereza y la heroica coge una dimensión elegíaca que la hace completamente cautivadora. Huelga decir que la ejecución es de verdadero maestro, haciendo confluir los temas de manera sublime y única, multiplicando las emociones que de ellos se derivan por diez…tal vez de manera demasiado enfática, tal vez de manera demasiado sublime…pero siempre apasionante. Todo es irreprochable. El poder que puede alcanzar la música dentro de una película queda expresado aquí. Ésta amplia espacios, explora terrenos que las imágenes no alcanzan por sí solas y se convierte en la verdadera voz de la batalla, del habitante de la Tierra Media, del orco, del elfo, del enano, del mago….del guerrero.

Inmejorable cierre a una inmejorable trilogía en lo musical (y hasta en lo cinematográfico) y toda una obra maestra que permanecerá eternamente en la memoria del aficionado.

2- Interstellar (Hans Zimmer)

Es increíble hasta dónde puede llegar el talento de un compositor. Es increíble que una idea, un supuesto, una intención, una filosofía de un director pueda ser captada de forma tan directa y diáfana por un compositor de tal manera que ésta trascienda una película que ya de por sí es relevante y alcanza cotas artísticas, intelectuales, técnicas y emocionales altísimas.

Son varias las razones por las que considero ésta como una de las partituras más importantes que ha dado la reciente historia del cine (y más allá, me atrevo a decir):

1) Hans Zimmer compone música para algo tan intangible y etéreo como el tiempo; todos sus magníficos temas, los de carácter más místico, los de tensión, los evocadores, los emocionales, cuecen en una especie de suspensión gravitatoria de tal manera que se convierte en la música de lo eterno, lo infinito, lo invisible, lo intocable y lo imperecedero.

2) Hace sobrevivir el amor de una padre hacia una hija de manera sencilla e irreprochable, componiendo un tema que refleja de igual manera tanto el conflicto como el estrecho vínculo que subyace entre ambos, dejando en su música un maravilloso regusto de odisea amorosa que sobrevive a las barrera del tiempo y las dificultades más extremas que puedan presentarse.

3) Impregna el carácter de la misión de un halo cuasi divino, en el sentido que dibuja al hombre como organismo capaz de superar los propios límite impuestos por su propia naturaleza, de ir más allá de espacio-tiempo y, movido por ese cualidad innata a él que es la curiosidad, alcanzar lo que parece inalcanzable, medir lo que parece inmensurable y, en definitiva, ir más allá de donde los ojos y el pensamiento no puedan ir para, finalmente, en un acto de compasión hacia los de su misma especie poder salvarlos. En este sentido la música (al igual que la película) también alcanza una loable trascendencia como instrumento de exaltación de la ciencia y la investigación, convirtiéndolas en la principal arma de la salvaguarda del hombre.

De esta conjura se convierte en una banda sonora que abre espacios y que no conoce límites, que se suspende en el infinito pero que, a su vez, subraya y hace sobrevivir aquello por que al ser humano se le considera humano: su capacidad para amar y crear vínculos.

3- How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

¿Era posible aumentar la magnificencia, el poder épico, el virtuosismo sinfónico de la primera parte? Es más ¿era posible abrir un nuevo abanico de temas que enriqueciesen a los de ya por sí inspirados y magníficos temas de la primera parte? La respuesta es sí.

John Powell lo vuelve a conseguir. Compone un score en el que aumenta los costes de lo épico hasta límites poco imaginados, introduce momentos de gran poderío sentimental y humano como la canción de los padres de Hipo y, sobre todo, empapa este nuevo trabajo de un misticismo, una elegancia y una majestuosidad inigualables gracias, sobre todo, al bellísimo tema dedicado a la madre, con un uso de los coros apoyado en voces femeninas preciso, precioso, delicado y poderoso.

Pero también el uso de voces masculinas tienen una más que notable y loable acto de presencia: dan cuenta de la tensión y el peligro que representa el villano de turno con su presentación en cada uno en los temas que aparece en la batalla de Bewilderbeast. Pone los pelos de punta hasta al más valiente.

4- Dawn of the Planet of the Apes (Michael Giacchino)

Dos frentes se abren paso en esta anárquica banda sonora: el de la paz y el de la guerra. Un tema, el de la paz, que recuerda mucho a esa música cargada de sentimiento y evocadora de Perdidos y un tema, el de la guerra, en el que Giacchino luce sus mejores galas. El primero se caracterizará por su hieratismo, no obstante la paz en considerada aquí como algo que no ha de sufrir evolución, es más bien un estado o la expresión de una necesidad. El peso de este tema recae sobre las espaldas de César, protagonista de la película y héroe ejemplar, y a medida que éste adquiere más presencia o se recupera de las heridas (físicas y morales) perpetradas por su siniestro némesis, Koba, éste tema alcanzará mayor relevancia y contundencia, más emocional y psicológica que persuasiva.

Frente a él un poderoso tema para la revuelta de los simios en el que el americano destapará el tarro de las esencias y compondrá los mejores temas de acción hasta ahora en su carrera, con un abrasivo y a ratos subyugante uso tanto de la percusión (del que es deudor directo de lo compuesto por Jerry Goldsmith en 1968) como de los coros y un final completamente arrebatador por su fuerza y su belleza en el que él tema de César se alzará radiante, emotivo y solemne ante tamaña destrucción y odio proyectado. Temas como Gorilla Warfare o Primates for Life, respectivamente, demuestras el enorme compromiso del compositor con este trabajo.

Esta es una partitura puramente instintiva, en la que Giacchino sabe meterse bajo la piel de aquello que demanda la película: la tranquilidad que proporciona la paz contra el caos y la agitación que proporciona la guerra. Es por ello, y pese a cierta falta de solidez estructural, por la que la considero no sólo una de las partituras más conseguidas y cinematográficas del año, sino también la más sentida.

5- Godzilla (Alexandre Desplat)

Lo fácil hubiese sido hacer una música efectista, que otorgase virulencia a la acción y que se limitase simplemente a acompañar de forma basta y puede que hasta burda. Pero Desplat entiende la música de otro modo y distingue esta espectacular y, a la vez, contenida partitura por su acompasaminto, su férrea disciplina a la hora de acompañar a las imágenes, su coherencia estilística y su capacidad de no sobrexceder con temas de relleno que no dicen nada.

Lo que trata de subrayar el compositor es el desorden reinante y el caos que provocan estas criaturas, siendo la música más un efecto que una consecuencia de las acciones desencadenadas por el hombre. Y es que hay una doble metáfora en la película como más adelante explicaré.

Este poder devastador y destrucción se logra en base a un extraordinario (excelso me atrevería a decir) uso de la percusión utilizado desde dos enfoques muy distintos: uno más positivo y cuasi heroico para Godzilla (al que trata como deidad en su presentación gracias a un original uso de los coros) y otro de extrema agresividad y salvajismo para las Mutos (especialmente el macho) como podemos escuchar, entre otros, en el terrible Muto Hatch. Ambos temas tienen una tremenda fuerza y desprenden una gran solemnidad, siendo especialmente destacado el de los segundos. Pero estos monstruos no son más que meros pretextos, metáforas, vehículos de los que se sirve Edwards y la propia mitología japonesa para crear una sensación de pánico y tensión que se antoja permanente. Aquí el protagonista no confeso y que permanece constantemente en la sombra es el de la amenaza nuclear para el que el francés crea un brillante tema ya anunciado en los sublimes títulos de crédito iniciales y ya plenamente desarrollado y expuesto en el tremebundo Last Shot. Esta es la doble metáfora a la que me refería: la música actúa como catalizador del afán intrusivo del hombre, siendo más un efecto que una causa.

Banda sonora, en definitiva, de férrea estructura, que sabe fluir sabiamente por la película sin que ningún tema se estorbe al otro, sin que ninguno destaque sobre el otro pero, a su vez, sin que ninguno deje de ser mas importante que el otro. Una confabulación perfecta de la manipulación de la energía nuclear.

Mejor Tema

1- Stay from Interstellar (Hans Zimmer)

Este tema tiene un contraste absolutamente brutal. Por un lado escuchamos el tema de la misión espacial completamente desarrollado y subido de decibelios, tal vez queriéndonos significar que es el momento álgido de la película, aquel en el que el hombre se atreve a salir de su propio ostracismo e ir dónde pocos habían ido antes. Por otro lado vemos a un Cooper (Matthew McCounaghey) llorando, completamente roto por tener que despedirse de su hija. Zimmer utiliza el tema a modo de poderoso y desgarrador contrapunto dramático, anteponiendo la misión a que Cooper se queda con su hija, y multiplicando así el sentido de pérdida de uno y otro. De hecho la fuerza que adquiere la música es directamente proporcional a la tragedia experimentada por los personajes con lo que resulta un recurso sumamente inteligente y hábil con el que, por otra parte, queda fehaciéntemente establecido el estrecho vínculo que une a Coop con Murph.

2- Coward from Interstellar (Hans Zimmer)

Impecable uso de los tempos narrativos y musicales para dar cuenta de dos de los momentos de mayor tensión de la película y que, además, confluyen de forma brillante y tienen puntos en común muy interesantes. Dos hombres movidos por el despecho, el egoísmo y la frustración: el Dr. Mann, cegado por su codicia y su visión relativista del hombre y el hermano de Murph, cegado por el resentimiento hacia un padre que parece haberse olvidado de él, hacia una hermana a la que odia y por el dolor hacia un hijo perdido. Las acciones de estos hombres en ese momento alcanzan una dimensión cuasi operística, traicionando a los de su propia especie, reprochándole sus actos…. Zimmer, a la vez que juega con los tempos de la acción, hace un fulgurante y desaforado uso del órgano para convertirlos cuasi en seres omnipotentes, jueces inmisericordes e implacables que, esta vez sí, se creen con derecho a juzgar a los otros y anteponen el beneficio propio antes que el colectivo. Este es el contrapunto al uso que se hace del citado instrumento en la mayoría de la película: un Dios castigador Vs. un Dios que da cobijo a los suyos.

3- Godzilla! from Godzilla (Alexandre Desplat)

Pocas veces vamos a asistir al visionado de unos títulos de créditos tan reveladores y abrasivos como éstos. El Sr. Edwards (director de la película) y el Sr. Desplat se confabulan para hacer una brillante presentación de la película y lo que es el mito de Godzilla: la gran amenaza nuclear que estuvo presente en la historia de la humanidad. Tema lleno de agitación, caos delirio, paranoia y, sobre todo, amenaza para significar que esa criatura que gruñe (lo podemos escuchar al final del corte y a lo largo de todo el score) no es más que una señal de alarma ante un peligro que, de una manera u otra, sigue presente en nuestro siglo.

4- Hide and Seek Opening from Big Bad Wolves (Haim Frank Ilfman)

El Opening de esta película da cuentas de las altas cotas de maldad y crueldad que veremos a lo largo del film. Y su tema principal, completamente desarrollado en esta parte de la película, es perfecto exponente de ello. La música será responsable de enfatizar ese tenebrismo de forma que se convierte en un poderoso elemento dramático que contrastará con el tono falsamente jocoso de la película.

Animo a los aficionados a que se adentren en las fauces de este lobo y que, ya desde su inicio, comprueban como una inteligente (aunque todo sea dicho, algo efectista) fusión entre música e imágenes te puede captar al milímetro el espíritu de una película y provocar, ya de por sí, un insano escalofrío.

5. Flying with Mother from How to Train Your Dragon 2 (John Powell)

Si en How to Train Your Dragon asistíamos a una celestial y mágica danza que sellaba la amistad entre Desdentado e Hipo en Forbidden Friendship, Powell nos propone un nuevo baile en esta segunda parte para sellar, esta vez, la relación entre su Hipo y su madre desaparecida.

En unas escenas de vuelos impresionantes se funden el tema de Hipo con el angelical tema de la madre, aderezado por unos magistrales coros y tomando como motor propulsor esa música de carácter celta que impregna estas dos obras maestras del cine y la música de animación.

Mejor Compositor

1- Alexandres Desplat

¿Alguien tiene alguna duda? Si hay un compositor que ha brillado más que ningún otro este año ese ha sido el compositor francés. Pero no sólo este año, en los últimos tiempos no recuerdo a ningún otro compositor que equiparase la cantidad de música producida con la calidad. Empezó regalándonos una sutil, guiñolesca y refinada partitura para la última película de Roman Polanski La venus a la fourrure y continuó con la excelente The Monuments Men, un trabajo a la más pura tradición sinfónica de los 80 con un monumental (nunca mejor dicho) tema principal y una música que recogía perfectamente los arquetipos musicales de aquellas partituras que mezclaban acción con humor que, sobre todo, popularizó Elmer Bernstein en la citada década.

Wes Anderson lo volvió a fichar para su última película y, de nuevo, dio el campanazo con una banda sonora bastante ecléctica y resultona en el que la música tradicional centroeuropea y unos ritmos cálidos y de cierto corte jazzístico con abundantes toques de refinado humor se daban la mano en una banda sonora con personalidad y estilo propio. Hablo, por supuesto, de la también brillante The Grand Budapest Hotel.

Muchos éramos los que estábamos expectantes del resultado para la música de Godzilla y el francés no defraudó: música cargada de abrumador poder sinfónico, agitada, violenta, inmaculadamente orquestada y que se dejaba fluir de forma elegante pero contundente entre las hermosas y poéticas imágenes de destrucción filmadas por Gareth Edwards.

Y no sería ya hasta finales de este año cuando de nuevo destaparía el tarro de las esencias; primero con un trabajo bastante discreto y funcional pero empapado de ese clasicismo y buen hacer del compositor (Unbroken) que, contaba, además, con un brillante tema principal de corte heroico y finalmente, con la sofisticada y elegante banda sonora para The Imitation Game, un brillante ejercicio de tensión sostenida (muy en la línea de The Writer) y música dramática con otro sobresaliente tema principal.

Son, por lo tanto, muchos y probados motivos para considerar el mejor compositor del año. Ha demostrado, en definitiva, su enorme versatilidad sin perder un ápice de la distinción y elegancia que gobierna su obra.

2- Marco Beltrami

Otro que lleva un tiempo que no para de producir trabajos de calidad es Marco Beltrami. Su impronta gris y apocalíptica la hemos escuchado en la notable Snowpiercer. El Beltrami más lírico y evocador lo pudimos escuchar en la serie 1864 (aunque aquí con un tono más triste y afligido), The Giver y The Homesman, dos bandas sonoras que demuestras la madurez de un compositor del que cada vez estructura mejor sus temas, suenan mejor y tienen una construcción temática más rica y elaborada.

3- James Newton Howard

Después de una etapa algo gris y con trabajos que no demostraban toda la calidad y el talento que atesora vuelve el mejor Howard con Maleficent, un trabajo de impecable factura técnica, elaborada construcción temática, atronador poder dramático y cargado de matices y colores musicales para plasmar una sabiamente orquestada batalla del bien contra el mal.

A éste trabajo le acompaña la música de Nightcrawler, en la que reaparece ese Howard que tan bien se sabe manejar con ritmos urbanos y música nocturna, haciendo nuevo un más que notable uso de la electrónica y sabiéndose empapar del espíritu de la película.

4- Howard Shore

Punto y final a la sexalogía de The Lord of the Rings. Solamente por este cierre que sobrepasa sobremanera los límites impuestos por la película merece estar entre los mejores compositores del año.


Gracias a todos y hasta el año que viene.