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Al Salir del Cine: “Soul Surfer”

Escrito por , el 4 mayo 2012 | Publicado en Apuntes

Bethany se merecía una película mucho mejor. Esa es mi primera impresión tras ver esta película. Y se lo merecía no porque la película sea mala o esté mal hecha, sino por asemejarse más a un folletín de sobremesa que a una película realmente emocionante y cautivadora.

Su inspiradora historia da para hacer una película con mayor hondura psicológica en todos sus personajes y, sobre todo, en ella. No es que el tratamiento sea malo y carente de interés, es que es ligero, liviano, altamente previsible e insultantemente lleno de tópicos.

Esto se acrecienta cuando vemos a un plantel de actores que se me sigue antojando el adecuado para la historia (sobre todo el de la protagonista). Y es que Anna Sophia Robb es una fantástica actriz con gran talento, carisma y personalidad y muy expresiva con su cuerpo y su gesto. Aúna dos cualidades perfectas para el personaje: fuerte carácter y sensibilidad. No entiendo como esta chica está tan poco aprovechada.

Pero vamos a lo que vamos, la historia. Soul Surfer nos cuenta la historia original de Bethany Hamilton, una amante del surf residente en Hawaii atacada por un tiburón en una de sus aventuras surferas, quien le arrancó de cuajo su brazo izquierdo.

Esto provocó que su modo de vida cambiase radicalmente, lo cual incluía la dolorosa decisión de tener que abandonar aquello que más amaba. Pero la fe y determinación de Bethany y la ayuda de sus padres hizo que, aún amputada, siguiese compitiendo y disfrutando de su actividad favorita.

La Música

No me puede imaginar un score más adecuado a esta historia que el compuesto por Marco Beltrami. El compositor de origen italiano, acostumbrado a componer para películas de terror, huye de su género favorito y nos regala ya no sólo uno de sus scores más inspirados (sino el que más) y melódicos, sino uno de los más hermosos y delicados de los últimos años.

Pura melodía. Pura sensibilidad. Puro afán de superación. Su hermosísimo tema principal conjuga todo eso. Es el tema de superar todos los obstáculos pese a tener una limitación tan grande como la falta de un brazo. Es el tema de Bethany. Beltrami trata a esta heroína con el respeto y delicadeza que se merece, y hará girar la práctica totalidad de la banda sonora alrededor de este magnífico tema.

Sus variaciones serán realmente bellas y reflejarán ese estado de ánimo que va atravesando la muchacha a medida que se acostumbra a su nueva vida, siempre bajo el prisma de su cuasi inquebrantable fe. Resultará sumamente delicado y emocional en el momento que conversa con su padre en Bethany and Dad.

Beltrami introducirá en ocasiones la guitarra para ahondar si cabe aún más en ese respeto que le profesa, como podemos escuchar en el inspirado y hermosísimo Hymn to Bethanny. Adquirirá tono de arenga para el momento en que Bethany vuelve a surfear en Back to water o se volverá profunda (y delicadamente) humano y hasta místico en el momento en que la chica consigue superarse a sí misma ante una gigantesca ola y antes los ojo de todos en Bethany´s wave, gracias en muy buena parte a la inclusión de una voz femenina. Pasamos a comentar brevemente este aspecto.

Como es de costumbre en el compositor suele ser común la introducción de algún elemento nuevo que le de personalidad a la música. En esta banda sonora lo hace con unas voces de raíz aborigen simbolizando el carácter sagrado del lugar donde se encuentran, y dándole así cierto tono místico y enigmático a todo lo que envuelve a la historia.

Me resulta personalmente brillante el corte Shark Attacks, para el ataque del tiburón. Es una escena de enorme tensión pues al violento ataque del escualo le prosigue toda la agitación de tener que sacar a la chica del agua, detener de alguna manera la hemorragia y llevarla al hospital. Esta escena es brutal, y lo es en buena parte gracias a la estremecedora música del compositor, muy original. Una violentas y oscuras voces masculinas, muy solemnes y parece venidas del más allá le darán a la escena un tono estremecedor y casi terrorífico.

A destacar también, pero justo en sentido contrario, el uso de una voz femenina en la anteriormente citada  Bethany´s wave, verdadera coda musical de la película llena de magia, encanto y profundidad en el que es uno de los (pretendidos) momentos más emocionantes de la película.

Subrayar por último un breve motivo que Beltrami expone en Dark Day, en el que a través de una música también delicada y sensible se ve la cara de Bethany derrotada. Este será el contrapunto al tema principal.

Conclusión

Esta película llegó a los cines de Estados Unidos hace prácticamente un año con la casi consecuente edición de su banda sonora (CD-R eso sí) por esas fechas aproximadamente. La semana pasada llegó a nuestras carteleras y merece la pena verla sobre todo por la hermosa historia en sí, por contemplar el esfuerzo de Anna Sophia Robb y por escuchar ese maravilloso score de Marco Beltrami.

Al igual que la verdadera Bethany y que Anna Sophia Robb tal vez Marco Beltrami también se hubiese merecido una película con carácter ganador.