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Al Salir del Cine: “Grace of Monaco”

Sobre la película….

Vapuleada en su presentación en Cannes y con una serie de críticas negativas a sus espaldas nada hacía presagiar que la nueva película de Olivier Dahan, director de La vida en rosa, fuese a alcanzar el éxito que se pretendía pese a contar un capítulo en la vida de la emblemática Grace Kelly o contar en su papel principal con una de las mejores actrices del momento.  Sólo la presencia de aquella, una bellísima y entregada Nicole Kidman, podría maquillar una película ya de por sí carne de cañón por la frecuente sobreexplotación que está haciendo Hollywood de conocidos mitos no vivientes.

Lo que más me llama la atención es que Dahan únicamente se centra en un capítulo muy concreto de la vida de la princesa, exactamente la que seguía a su matrimonio con Rainiero. Las férreas dudas a las que tuvo que enfrentarse la actriz y su complicada adaptación no sólo a su nueva posición sino a una forma de vida completamente diferente a la llevada en los Estados Unidos amén de las irremediables opiniones de la gente será uno de los aspectos que centre la pelí. Pero  el verdadero interés del director recaerá en las continuas cuitas políticas y sociales que mantuvo el Principado de Mónaco con el gobierno francés presidido por Charles Degaulle acerca de la conveniencia o no de someterse éste a las nuevas normas, casi inquisitivas, de los franceses por mor de la sonada guerra con Argelia.

Dahan, para sorpresa de propios y extraños, se posiciona claramente siendo su algo anodino aunque bienintencionado discurso final la demostración definitiva de una más que discutible defensa de la monarquía. Al menos, y eso es algo que aplaudo, no se queda en tierra de nadie, algo también difícil de encontrar no sólo en el conservador mundo de los biopics sino en el cine en general.

Tal vez este tímido intento de crear controversia y su implicación en el montante de fondo  sea lo que haya  provocado las muchas reticencias con las que el público francés ha acogido la película. Todo ello lo hace a través de una narrativa fluida, lucida  y precisa pero carente de una verdadera personalidad o intención de trascender. Se queda así en una película correctamente contada, muy correctamente contada diría yo, pero sin apenas carisma salvo por la presencia de su rutilante estrella. Nicole Kidman está realmente espléndida y sin ella la película no sería lo que es.

A destacar también su elegante y sofisticada fotografía que capta con milimétrica exactitud toda la belleza, el calor y el glamour de la luz mediterránea. La puesta en escena es también soberbia y muy conseguida pero lástima que al final que toda su entidad se quede en el envoltorio.

Sobre la banda sonora….

Es una delicia escuchar esta música sobre las imágenes, no solamente por el buen trabajo realizado por Christopher Gunning y Guillaume Roussel, sino por la impecable selección de piezas clásicas empezando por el mítico O Mio Babbino Caro de Maria Callas y terminando por la mágica y majestuosa Gymnopedie No. 3.

El conjunto hará que la película adquiera gran majestuosidad, armonía y detallismo constituyendo una de los mejores ensambles musicales de este año.

Sobre la música de Gunning y Roussel subrayar su carácter melancólico y enormemente clasista, ejemplificado en su notable tema principal. La música fluye mansa y elegante por cada fotograma otorgando también adecuados dosis de humor y acción siempre desde un enfoque que refuerza la estética y la compunción de su protagonista.