Adios 2015, y adelante el 2016
Se nos va el 2015, llega el 2016, y la vida sigue. No espera a nadie. Es un tren de alta velocidad al que te subes; cuando eres crío parece que los días son eternos, que la felicidad es imperecedera. Hoy día, el ritmo es frenético, debemos aprovechar la vida, saber gestionar nuestras emociones, y la desgracia y el infortunio siempre están ahí, esperando a la vuelta de la esquina, así que Carpe Diem.
No ha sido este un año personal bueno, está muy lejos de ello, pero se acaba, al fin, y comienza otro, con el único deseo de que las cosas mejoren, de que a mis seres queridos les vaya bien, de corregir errores del pasado y de mirar al futuro, siempre viviendo el presente.
Y en ese presente siempre está la música de cine, una compañera fiel e infatigable; por poner un ejemplo, este mes me han acompañado John Williams y su esperado regreso a Star Wars, el ritmo infeccioso de James Newton Howard en Duplicity, lo enfermizo del gran Christopher Young en Sinister, la siempre interesante combinación jazzística, intima y rítmica de Carles Cases en Pareja de Tres, el jazz desinhibido y divertido de Rolfe Kent en Sideways, el oscar de Alexandre Desplat por su The Great Budapest Hotel, el Love Story de Francis Lai, la épica y la aventura de Alan Silvestri para Back to the Future, la testosterona musical de Jerry Goldsmith y su Rambo : First Blood Part II o el excelente trabajo de Thomas Newman para Skyfall.
La música, la buena música, la que me hace sentir y vibrar, nunca me falla; siempre te está esperando, ahí quieta, a que la actives. Es mucho más de lo que se puede decir de las personas.
No obstante, desde AsturScore, queremos centrarnos en las buenas intenciones, en la buena gente, que la hay y mucha, en el deseo de que todo vaya mejor. Y que la música nos ayude en el día a día, porque sea cual sea el problema, no llovió nunca que no parase.
Te quiero Alba, mi vida, mi pequeña. Gracias porque tu das sentido a mi vida. Siempre estaré ahí.


