Análisis
Portada » Análisis » Perfectos Desconocidos
Género
Comedia Negra, Fantástico, Suspense
Lo mejor
Su complicidad con la película, su economía de recursos y el oficio de un Víctor Reyes enchufadísimo
Lo peor
Absolutamente nada

Perfectos Desconocidos

2017

Perfectos Desconocidos, del director Álex de la Iglesia, ha sido todo un éxito de taquilla; el año pasado, el 2017, se convirtió en la película nacional más rentable, una que estaba en boca de todos y que estuvo varias semanas (alrededor de dos meses) en cartel.

Su propuesta canalla y divertida, con un guion ágil y dinámico que quizás solo flojee en el final (es un remake de una película italiana del 2016), se ve beneficiada por el oficio del director, con un plantel bastante equilibrado y resultón, y también, cómplice del resultado final, del buen trabajo musical de un cada vez más maduro e intenso Víctor Reyes.

Perfectos Desconocidos -La película

Un matrimonio (buen trabajo de Belén Rueda Eduard Fernández) se ofrece como anfitrión para una cena de amigos donde se pone una sola norma, que empieza como una coña divertida pero que acabará siendo un auténtico dolor de cabeza para todos: los teléfonos al medio de la mesa, y el primer mensaje de texto, wasap o llamada que llegue se debe desvelar al resto sin trampa ni cartón.

Todo ello destapará lo peor de cada uno, las miserias que todos llevamos dentro y que tratamos de enterrar lo más hondo posible.

En éste “intercambio divertido de golpes”, que si lo pensamos bien es a veces incluso dramático por las consecuencias de la información que se va revelando, salen vencedores los roles de Ernesto Alterio Pepón Nieto, y no por el resultado del combate, sino por el papel que juegan sus historias cruzadas para diversión del público asistente (especialmente Ernesto está genial, para el mejor de la función).

La película tiene alrededor de 60 minutos geniales, y aunque el resto aguanta bien, deshincha un poco, con una resolución que aunque no es mala te deja un poco como en tierra de nadie.

No obstante, las risas están aseguradas y el oficio de Álex de la Iglesias, que también ofreció un buen trabajo en El Baren el mismo, de nuevo con personajes llenos de miserias por doquier (menos redonda pero más salvaje), aseguran un producto de calidad donde, al menos en opinión de muchos de sus seguidores y también detractores, el director ha recuperado pulso tras proyectos donde los resultados finales eran desiguales y desequilibrados.

En definitiva, hora y media de diversión fácilmente repetible en un futuro y con similares resultados.

Perfectos Desconocidos – La partitura

Que Víctor Reyes es un excelente compositor que cada año que pasa ha mejorado como los buenos vinos es algo innegable; su buen hacer, su oficio y su instinto musical le convierten en un tipo fiable, de esos a quienes puedes confiarle el trabajo y despreocuparte completamente.

Y eso es Perfectamente Desconocidos; la demostración de cómo este hombre tiene olfato musical para darle a la película ese contrapunto cómico y serio, ese toque de suspense y misterio, pero también juguetón, divertido y cómplice.

Y básicamente lo hace con un tema central, con su TEMA, uno que sabe reutilizar con múltiples recursos a lo lago de la partitura, un tema que es ofrecido y diseccionado magistralmente en los títulos de inicio, donde las cuerdas y el clavicordio llevan el peso del mismo.

No Necesitamos Ningún Eclipse para Volvernos Locos, primer corte del CD editado por Quartet Records (quien editaría al compositor ese mismo año Cold Skin), muestra las bazas del compositor; un tema juguetón y misterioso, donde el clavicordio añade una dimensión precisamente juguetona e interesante, un instrumento musical que bien puede utilizarse como elemento de sofisticación (como hiciera Jerry Goldsmith en The Great Train Robbery), como un elemento musical de época (The Three Musketeers de Michael Kamen) o como un elemento musical juguetón (como hiciera el bueno de John Addison en la brutal Sleuth).

Y es precisamente ahí, en el uso similar al de Addison, donde Reyes se erige ganador del duelo desde el inicio del combate; construye su partitura con un tema central donde cuando asoma el clavicordio, el compositor se convierte en cómplice de la película, ayudando a actores, guion y dirección a confluir en la misma dirección.

Ese primer corte, a modo de Main Title, con los actores wasapeando e interaccionando con el resto de personajes (presentes y ausentes), es el perfecto ejemplo de lo que nos encontraremos en la película, además, con un punto extra para Reyes, por aquello del menos es mas; media hora escasa y suficiente para potenciar el efecto dramático, misterioso y cómico de la historia, sin más necesidad de aportar musicalmente, comedido y efectivo.

El tono juguetón del clavicordio y sobre todo, y por encima de todo, misterioso y suspensivo, se mantiene en los cortes posteriores, y vertebra toda la partitura, como en los cortes Maneras de Meter la Gamba, Ya no Hay Marcha Atrás o Follando por Teléfono.

Álex de la Iglesia con el reparto de la película

También tenemos cierto tono herrmaniano, maravilloso, en el uso de las cuerdas para generar tensión y suspense, pero nunca de una forma asfixiante, sino más bien sugerente; en la misma apertura de la película, ese primer corte del que hablamos, Reyes usa las cuerdas de una forma maravillosa, anticipando cierto suspense (cómico, pero suspense al fin y al cabo), anticipo de todas las situaciones que veremos en pantalla, y cuyo tono continuará acompañando al sonido del clavicordio.

No es ajeno en la carrera de Reyes para los que conozcan su buen hacer, el uso de la sección de cuerda para generar misterio y tensión; así tenemos, por ejemplo, uno de los mejores cortes de la película, Los Mayas / Tengo una Amiga, donde Reyes ofrece un compendio musical que va desde lo onírico y fantástico hasta lo juguetón y divertido, pasando incluso por un uso de las cuerdas arrastrado y sostenido, sabiendo mantener la tensión de forma excepcional.

Otro toque maravilloso de la partitura serían los créditos finales, donde Reyes destapa el tarro de las esencias en una suerte de carrousel musical o cuasi Waltz con el sonido de las llamadas, tonos de wasap y demás ruidos infernales que emanan de los móviles, creado un ritmo interesante y potente que rodea al tema central de la película.

En el corte dos, Perfectos Títulos Finales, Reyes ofrece un tema rítmico y abierto, de tono positivo, muy a lo Thomas Newman (por la forma de percusionar el tema con todos esos soniquetes de los móviles), convirtiéndose fácilmente en uno de los mejores temas del año pasado, y que sirve de cierre a la película, cuando se baja el telón de la función.

El último corte, Perfectos Títulos Finales (Versión Original), es una variación sobre este tema, que sin embargo abandona ese tono alegre ofreciendo un lado más sugerente, menos cómico, pero efectivo, en la linea de la creación musical que veremos en pantalla.

Finalmente, hay un tema amable, casi un tema emotivo o en clave de amor, que es finalmente utilizado a modo de redención en “esa segunda oportunidad” que pueden tener todos, que se recoge primeramente en el tema siete, ¿Por qué no se lo dices Tú?, cuasi un motivo de amor, que vuelve a sonar en el cierre de la película, Será el Eclipse, donde Reyes nos lo brinda a modo de coda final, con esa cara amable y emotiva que durante la película poco aparece.

Conclusión

Perfectos Desconocidos es esa obra que, sin descubrir nada nuevo, si nos desvela la madurez de un compositor que sabe lo que quiere, que da lo que tiene, y que consigue equilibrar perfectamente toda la partitura sin excesos, pero con oficio.

La música es una pieza más, y se hace sentir, se oye, se “filtra” por los fotogramas, pero jamás es intrusiva; sabe ser “cómplice” de la última canallada cinematográfica de Álex de la Iglesia.

Muy buen trabajo de Víctor Reyes, altamente recomendable.

Perfectos Desconocidos

01. No necesitamos ningún eclipse para volvernos locos (02:40)
02. Perfectos Títulos Finales (02:12)
03. Maneras de meter la gamba (01:46)
04. Ya no hay marcha atrás (02:36)
05. Los Mayas/Tengo una amiga (02:12)
06. No estamos en la foto (01:33)
07. ¿Por qué no se lo dices tú? (01:42)
08. Echo de menos tus besos (02:54)
09. Soy normal (01:12)
10. ¿Tienes algo que decirme? (01:21)
11. Que si llevas puestas las bragas (02:00)
12. Follando por teléfono (02:10)
13. El maricón soy yo (01:28)
14. Sshhwwooooshh! (01:47)
15. No entiendo nada (01:48)
16. Será el eclipse (01:09)
Bonus Tracks:
17. Teléfono Eduardo – Everything Is Allright (Voz: Joana Rubio) (01:14)
18. Perfectos Títulos Finales (Versión Original) (02:06)

Duración total: 33:50 minutos
Compositor: Víctor Reyes
Sello: Quartet Records
Formato: CD
Fecha de publicación: 20 de Abril 2018