Testament de James Horner
La discográfica americana Film Score Monthly acaba de lanzar en una tirada limitada de 2.000 copias un título primigenio de James Horner: Testament. La película, dirigida por Lynne Littman en 1983 cuenta en su reparto con Lukas Haas o Kevin Kostner (en un papel secundario) y posibilita un score en el que Horner adelantaría algunas de las pautas que luego le harían popular en el mundo de la música de cine; la creación de bellas melodías o el uso de los coros. Se trata de una sorprendente obra, de la que por desgracia solo podremos escuchar una media hora, que aún así, no dejará indiferente a nadie.
Se trata, por otra parte, de la tercera edición de este trabajo, aunque la primera que lo hace de forma oficial. Las dos anteriores pertenecían a dos casas europeas. La primera, una rumana llamada Vivo Music, con los títulos de los cortes en rumano, aunque con fotografías de la cinta. La segunda, la francesa Cinefonia, con los títulos de los cortes en francés, no ofrecía ninguna foto de la película, y añadía versiones al piano de la música de Horner para aumentar la duración del compacto.
La película, que versa sobre un holocausto nuclear en los Estados Unidos, estaba inicialmente dirigida al mercado televisivo. Sin embargo, los ejecutivos de la Paramount, viendo que el resultado era más que satisfactorio, decidieron estrenarla en cines, entrando posteriormente en un litigio con los actores, que habían cobrado un sueldo menor, propio de la televisión. James Horner tuvo además diversas diferencias creativas con la directora Lynne Littman, si bien no debieron ser muy grandes, puesto que volvieron a trabajar juntos dos años después, en el documental In her own time.
La película se llamó en castellano Testamento final, y fue grabada por Horner con solo diez músicos. Según el propio compositor dijo de la música para la edición de Cinefonia, “Cuando el miedo invade nuestra mente, nada parece tener más sentido que el amor por la vida. La música de Testament fue escrita en ese sentido: entre la esperanza y el amor, siempre hay una salida”.


