Basket 2012, Londres: Más que Ídolos

Escrito por , el 13 agosto 2012 | Publicado en Apuntes

Aunque soy más de fútbol que de baloncesto, cada vez que la selección de basket juega los olímpicos o europeos me apunto; vaya que sí.

Y me lo paso genial, viendo jugar a la bomba Navarro, a Pau, a Calderón, a Garbajosa, a Ricky, a Rudy… a todos ellos (Más que Ídolos), una generación que nos ha dado muchas alegrías (y que todavía espero nos reserven muchas más).

Ayer no falté a la cita olímpica, y como un aficionado más, disfruté a tope el partido, celebrando cada tanto, deseando que los nuestros se impusieran a los norteamericanos, pero no fue posible, aunque no estuvo lejos, nada lejos. Eso si, ellos tienen jugadores de otra galaxia, literalmente.

El pez chico no pudo con el grande (David contra Goliat), aunque ni nosotros éramos tan chicos, ni ellos tan grandes. Fue un partido “casi” de poder a poder.

Espíritu olímpico impregnado por las notas de Jerry Goldsmith; en mi mente, allí estaban esos sintes emulando el vote del balón, el temazo del pívot para acompañar las acometidas de Pau, esos ritmos vibrantes y épicos para la contienda que tenía lugar en la cancha…

Ayer me sentí orgulloso de nuestra selección, y de vivir el deporte, sea cual sea, de forma sana y enérgica. Da igual la modalidad; waterpolo, balonmano, el fútbol, el baloncesto,… la cuestión es difrutarlo, y ayer lo hice como un enano.

Ayer Hoosiers sonaba en mi cabeza mientras la selección española trataba de emular la proeza de los protagonistas; no fue posible, ni falta que hacía. Compitieron, y perder así es un lujo al alcance de muy pocos.

Así que, a la salud de nuestros Hoosiers españoles, The Finals, de Jerry Goldsmith.