Y el Oscar es para… Ludovic Bource
La pasada noche se entregaron los Oscars que corresponden a las películas de 2011, un año de sorprendente buena cosecha dados los tiempos que corren en Hollywood. La mala racha del cine en los últimos años se demuestra: primero por el hecho de que priman las razones comerciales a la hora de nominar, ampliando una vez más el número de candidatas al premio de mejor película del año, por encima de las cinco que antes eran habituales; y segundo el hecho de que nada menos que seis de las nueve nominadas a mejor película son adaptaciones de obras literarias, lo que da una idea del torrente de originalidad que corre por aquellos lares.
Dejando a un lado estas críticas, que no por escuchadas una y otra vez dejan de ser ciertas, ocupémonos del ganador por la Mejor Música Original, el compositor Ludovic Bource por la película de Michael Hazanavicius, The Artist. En la que es probablemente la edición más reñida en calidad de los últimos años, se ha alzado con el galardón el francés, por la que es sin duda la banda sonora revelación del año, entre otras cosas porque el gran éxito de crítica y público de la película francesa la ha colocado en los oídos de todos… Ludovic Bource lo ha ganado casi todo este año, en lo que a premios y reconocimientos se refiere. La música de una película muda de principios del siglo XXI, debía tener por fuerza la repercusión que ha tenido, tanto por la fuerte apuesta formal del film, como por ser uno de los elementos principales del mismo. El homenaje que supone la pelicula al mundo del séptimo arte, concretamente a los años dorados del cine mudo, se traslada piedra por piedra a la música, que destila entretenimiento, diversión y romanticismo en cada una de sus melodías.
Y aunque absolutamente merecido, por una vez no podemos dejar de plantear los méritos de los que fueron su competencia. Tres de las cinco candidatas estaban en nuestra propia elección de Los mejores trabajos de 2011, incluyendo a la ganadora.
En esta edición, los miembros de AsturScore hemos querido ser minuciosos y además de ver las cinco películas nominadas, tener perfectamente escuchadas sus bandas sonoras, para ofreceros así cinco análisis detallados antes de la entrega de premios. Por falta de tiempo casi no llegamos a la cita, pero finalmente pudimos hacerlo, aunque fuera con un día de antelación… Cada candidato tenía sus propias y poderosas razones para haber recibido el Oscar, y si aún no las conoces, te invitamos a leer las reseñas que hemos preparado, pero sobre todo a escuchar las bandas sonoras, que es de lo que al final trata nuestra página.
¿Por qué también habría podido ganar…?
- Tinker Tailor Soldier Spy de Alberto Iglesias

Nuestro más internacional compositor concurría por tercera vez a este premio, con una película de producción Europea pero factura Británica, del director Thomas Alfredson. Ganador de su décimo Goya tan solo una semana antes, la suerte del donostiarra se truncó en los Oscars en la recta final. Es probablemente su mejor trabajo, el más elaborado, con más matices y sutiles detalles musicales, que envuelve la mítica historia de espías de John Le Carré en un aire jazzístico donde predominan los sonidos que inducen a la tensión y el misterio constantes, y emulando al protagonista, George Smiley, penetra en todos los recovecos de la historia de forma inocente en apariencia, elegante en la forma, pero sobre todo también contundentemente. - War Horse de John Williams

Es la enésima muestra de lo que se podría llamar «lección de cine». Si se ha dicho que la forma de rodar y el tratamiento que hace Steven Spielberg de la narrativa y el drama en esta película, deberían estudiarse en las escuelas de cinematografía, entonces ¿qué cabe decir del hasta el momento último trabajo de John Williams? Como leyenda viva de Hollywood que es, solo su nombre hubiera bastado para estar nominado. Pero es que además nos ofrece de nuevo una de sus mejores interpretaciones de lo que debe ser la música en el cine, un lenguaje que nos cuenta grandes historias, donde las grandes melodías conmueven tanto al espectador como el propio drama épico. Una delicia, más aún si se es de lágrima fácil. - Hugo de Howard Shore

La primera incursión de Martin Scorsese en el cine familiar, no es accidental… Tras la historia de Hugo encontramos un sincero homenaje del director a su profesión, a la fábrica de los sueños. La banda sonora de Howard Shore tampoco es fruto del azar. En uno de sus mejores trabajos, podemos encontrar por separado las distintas piezas que unidas forman un mecanismo perfecto, cuyos sonidos producen nostalgia, misterio, magia, espectación y maravilla en quien los escucha. En este caso, y teniendo en cuenta todas las metáforas y paralelismos presentes en la película, se podría decir que Scorsese es el relojero que dio cuerda al mecanismo, y de él salieron las inesperadas (para muchos) notas de un genio. Simplemente conmovedora. - The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn de John Williams

La segunda nominación de John Williams este año, y también con Spielberg. Era sin duda una de las películas más esperadas, y lo mismo puede decirse de su banda sonora. El maestro no defraudó a nadie, y regresó a una de sus facetas más conocidas, exitosas y aplaudidas: la Aventura (con A mayúscula). El mejor Williams, aquel de Indiana Jones, de Superman, de E.T. … el que nos hizo soñar cuando eramos niños y que seguimos tarareando de mayores. Es el que encontramos en esta primera aventura de Tintin, una banda sonora que no porque nos suene a conocida, deja de ser excepcional en su concepción temática, que es sin duda el punto fuerte del compositor. El cine de aventuras moderno tiene mucho que aprender del Maestro (con M mayúscula).
¿Por qué finalmente no ha ganado …?
- John Williams tenía el voto profundamente dividido entre sus dos películas, además de tener ya muchas estatuillas. «War Horse» tenía desde luego más posibilidades, al estar nominada en la categoría de Mejor Película.
- Howard Shore, seguramente nunca se quitará el sanbenito de ser el compositor de El Señor de los Anillos, pero eso le ha servido para ganar ya tres Oscars, con lo que si la película de Scorsese se llevaba muchos premios, el señor Shore probablemente recibiría otra estatuilla.
- Alberto Iglesias, además de no formar parte de la comunidad de Hollywood, competía más con el hecho de que la estupenda película a la que aportó su trabajo no estuviera nominada a Mejor Película, que con las otras bandas sonoras. En ese caso habría igualado sus posibilidades con los demás candidatos. De verdad que la película de Tomas Alfredson fue la gran olvidada en las nominaciones, quizá porque el año pasado otra película inglesa se lo llevó casi todo.
Consideración final
Ludovic Bource tenía todas las papeletas para llevarse el único premio que le faltaba, pero sus posibilidades eran mayores si se producía el efecto arrastre, en caso de que The Artist acaparase muchos Oscars de primera categoría. El hecho de que Hugo se haya llevado casi todos los de carácter técnico y que Actor, Director y Película fueran para The Artist equivale a decir que ninguno de los demás trabajos tenían posibilidad alguna en cuanto a la música se refiere. Cuando una película tiene este impacto tan sobredimensionado, normalmente el premio a la Mejor Música Original acompaña al resto de candidaturas ganadoras.
No se puede decir que esta vez haya muchos detractores de que Bource se haya llevado la preciada estatuilla, teniendo en cuenta el precedente del año anterior. El reconocimiento, ahora con el Oscar, ha sido unánime e internacional.
¡Enhorabuena, Ludovic Bource!


